Las exposiciones imprescindibles del otoño de 2026

by Uve Magazine

El otoño abre tradicionalmente el periodo más activo de los museos, cuando las instituciones presentan las exposiciones destinadas a ocupar buena parte de su programación hasta comienzos del año siguiente. La temporada de 2026 combina retrospectivas de artistas cuya obra ha sido revisada en numerosas ocasiones con propuestas que pretenden modificar la manera en que los conocemos. Dalí será observado a través de su relación con Freud, Lee Krasner dejará de aparecer como una figura secundaria junto a Jackson Pollock y Mary Cassatt recuperará el lugar que ocupó dentro del impresionismo. Junto a ellas, varias exposiciones dedicadas a artistas vivos recuerdan que los museos no son únicamente espacios para ordenar el pasado, sino lugares en los que se discuten los símbolos, los conflictos y las imágenes del presente.

Dalí y Freud, en el Museo Thyssen

Entre el 20 de octubre de 2026 y el 24 de enero de 2027, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentará El universo freudiano de Dalí, una exposición que recorrerá la trayectoria del artista catalán a partir de la influencia que ejercieron sobre él los escritos de Sigmund Freud. La muestra reunirá unas 130 pinturas, dibujos, esculturas y vídeos procedentes de colecciones europeas y norteamericanas.

Dalí leyó La interpretación de los sueños durante sus años en la Residencia de Estudiantes y encontró en el psicoanálisis una vía para convertir sus fantasías, miedos y deseos en un lenguaje visual. El recorrido partirá de su entorno familiar y avanzará hacia su incorporación al surrealismo, la creación del método paranoico-crítico y el encuentro que mantuvo con Freud en Londres en 1938. La exposición continuará hasta sus últimas décadas para demostrar que, aunque Dalí declarase haber sustituido el psicoanálisis por la ciencia y la religión, las imágenes dobles, los cuerpos transformados y la lógica del sueño nunca desaparecieron de su obra.

Kenny Scharf y el lado inquietante de la cultura popular

El mismo museo inaugurará el 29 de septiembre una exposición dedicada a Kenny Scharf, que permanecerá abierta hasta el 17 de enero de 2027. Vinculado a la escena artística del East Village neoyorquino de los años ochenta, Scharf compartió espacios y experiencias con figuras como Keith Haring y Jean-Michel Basquiat, aunque desarrolló un lenguaje reconocible, poblado por criaturas mutantes, rostros caricaturescos, automóviles y referencias a los dibujos animados.

La apariencia desenfadada de sus obras puede ocultar una lectura más incómoda. Tras sus colores y personajes aparecen la amenaza nuclear, el consumismo, la contaminación y la ansiedad asociada al futuro tecnológico. Su presencia en la programación del Thyssen permitirá observar cómo el grafiti y las imágenes procedentes de la televisión, la publicidad y el entretenimiento terminaron entrando en las instituciones artísticas. Será también una de las exposiciones que aporten una mirada contemporánea a una temporada madrileña dominada por nombres históricos.

Hans Baldung Grien, entre el deseo y la muerte

El Museo Nacional del Prado dedicará una de sus principales muestras del otoño a Hans Baldung Grien, discípulo de Alberto Durero y una de las figuras más singulares del Renacimiento alemán. La exposición podrá visitarse entre noviembre de 2026 y marzo de 2027 y permitirá acercarse a un pintor que desarrolló una obra en la que conviven las escenas religiosas, el desnudo, la brujería y la conciencia de la muerte.

Baldung se alejó de la serenidad asociada habitualmente al Renacimiento para crear cuerpos sometidos al paso del tiempo, figuras femeninas vinculadas con fuerzas sobrenaturales y composiciones en las que la sensualidad aparece unida a la amenaza. Aunque su nombre resulta menos conocido en España que los de Durero o Cranach, su producción permite comprender hasta qué punto el arte del siglo XVI estuvo atravesado por temores, supersticiones y conflictos religiosos.

Rilke y la pintura española

También en el Prado, Rilke y el arte español conmemorará el centenario de la muerte de Rainer Maria Rilke y estudiará la relación del poeta con las obras y los lugares que conoció durante su estancia en España. Rilke viajó por el país entre 1912 y 1913 y encontró en Toledo, en El Greco y en determinados paisajes españoles una experiencia que influyó en su escritura.

La propuesta no pretende ilustrar poemas mediante pinturas, sino seguir el proceso por el que una imagen contemplada puede trasladarse hacia otro lenguaje. Dentro de una programación formada principalmente por exposiciones monográficas, este diálogo entre literatura y artes visuales ofrece una perspectiva distinta, porque coloca la experiencia del espectador en el centro del recorrido: antes de convertirse en escritor ante una pintura, Rilke también fue alguien que se detuvo a mirar.

Fernando Sánchez Castillo y las formas del poder

Una de las incorporaciones más necesarias a esta selección es La Perla Peregrina, la exposición de Fernando Sánchez Castillo instalada en el Palacio de Velázquez del parque del Retiro. Abierta desde el 24 de junio de 2026, podrá visitarse gratuitamente hasta el 8 de marzo de 2027 y reúne cerca de doscientas obras realizadas durante las últimas dos décadas.

Sánchez Castillo trabaja con monumentos, emblemas políticos, vehículos, gestos y relatos históricos para mostrar que la representación del poder no es natural ni permanente. En sus obras, una escultura monumental puede convertirse en un columpio y dos vehículos antidisturbios pueden ejecutar una danza. La alteración de escalas y funciones elimina la solemnidad de esos objetos y permite examinar las narraciones que sostienen.

El título procede de la historia de la Perla Peregrina, una joya que pasó por la corte española, salió del país con José Bonaparte y terminó vinculada a Richard Burton y Elizabeth Taylor. Su recorrido funciona como una metáfora de la autoridad, el deseo y el valor, que cambian a medida que los objetos pasan de unas manos a otras.

Bilbao apuesta por los artistas vivos

El Guggenheim Bilbao concentrará durante el otoño varias exposiciones dedicadas a creadores vivos. Hasta el 1 de noviembre podrá verse Igshaan Adams. Levantando el polvo: El archivo del cuerpo, una instalación formada por once tapices de gran formato y varias esculturas de alambre suspendidas. El artista sudafricano parte de las huellas dejadas por cuerpos que bailan sobre superficies preparadas para registrar sus movimientos. Esas marcas se transforman posteriormente en tejidos realizados de forma colectiva por personas de su comunidad.

A esta muestra se sumarán Ever is Over All, de Pipilotti Rist, desde el 1 de octubre de 2026; una exposición de Steve McQueen, que abrirá el 9 de octubre; y una intervención de Zadie Xa a partir del 19 de noviembre. Con ellas, el museo bilbaíno convertirá el otoño en una sucesión de miradas sobre el cuerpo, el espacio, la identidad y la imagen en movimiento.

Renoir and Love

La National Gallery de Londres presentará del 3 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027 Renoir and Love, la exposición más importante dedicada al pintor francés en el Reino Unido durante los últimos veinte años. Reunirá más de cincuenta obras y se centrará en el modo en que Renoir representó los afectos, las amistades, el cortejo y las nuevas formas de ocio de la sociedad urbana.

Bailes, conversaciones, comidas y encuentros al aire libre permitieron al artista construir una imagen de la vida moderna que suele interpretarse como una celebración despreocupada. Sin embargo, esas escenas también hablan de las diferencias sociales, de los límites impuestos a las mujeres y de los espacios en los que las personas podían observarse y relacionarse. La exposición buscará revisar esa aparente ligereza sin negar el atractivo inmediato de su pintura.

Yinka Shonibare conversa con Gainsborough

La National Gallery reservará también un espacio para el artista británico-nigeriano Yinka Shonibare. Del 15 de octubre de 2026 al 7 de febrero de 2027, su intervención establecerá una conversación con Thomas Gainsborough y con una de las obras más conocidas de la pintura británica.

Shonibare suele emplear tejidos estampados, figuras sin cabeza y referencias a la historia europea para examinar el colonialismo, la identidad y la construcción de las jerarquías sociales. Sus piezas cuestionan la idea de que las tradiciones nacionales hayan surgido de forma aislada, pues revelan los intercambios económicos y culturales ocultos tras las imágenes. Situar su trabajo junto a Gainsborough permitirá revisar el retrato aristocrático y preguntarse qué historias quedan fuera cuando una pintura representa el poder y el privilegio.

Arte y moda en los años noventa

La Tate Britain inaugurará el 8 de octubre de 2026 The 90s: Art and Fashion, una exposición que reunirá a cerca de setenta artistas, fotógrafos y diseñadores. En lugar de presentar el arte y la moda como ámbitos separados, el proyecto examinará cómo ambos compartieron espacios, modelos, publicaciones y formas de provocación durante aquella década.

La selección incluirá obras de creadores que continúan en activo, entre ellos Damien Hirst, Sarah Lucas y Steve McQueen, y permitirá revisar un periodo marcado por la expansión de los medios, la cultura de club, las revistas independientes y la transformación de Londres en un centro internacional de creación. La distancia temporal permite ahora observar los años noventa no solo como una suma de tendencias reconocibles, sino como el origen de muchas relaciones actuales entre el arte, la imagen pública y el mercado.

Mary Cassatt recupera su independencia

El Museo de Orsay dedicará a Mary Cassatt una gran exposición entre el 6 de octubre de 2026 y el 31 de enero de 2027, coincidiendo con el centenario de su fallecimiento. Será la primera gran muestra organizada por un museo nacional francés en torno a una artista que participó de forma activa en el grupo impresionista y desarrolló buena parte de su carrera en Francia.

Cassatt es conocida por sus escenas de mujeres, madres e hijos, aunque esta asociación ha favorecido una lectura limitada de su obra. Sus composiciones, su atención a la autonomía femenina y su interés por la estampa japonesa revelan a una artista que intervino en los debates de la modernidad y no a una simple cronista del ámbito doméstico. La exposición pretende recuperar esa independencia y devolverle un lugar central dentro de la historia del impresionismo.

Krasner y Pollock, en paralelo

El Metropolitan Museum of Art de Nueva York reunirá más de 120 obras en Krasner and Pollock: Past Continuous, abierta del 4 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027. Será la primera gran exposición neoyorquina dedicada a cualquiera de los dos artistas en más de veinte años y la primera que siga conjuntamente el desarrollo completo de sus carreras.

El planteamiento resulta importante porque Lee Krasner fue presentada durante décadas, ante todo, como esposa y defensora del legado de Jackson Pollock. La exposición analizará sus relaciones e influencias, pero también sus diferencias. Krasner mantuvo una investigación que atravesó la abstracción, el collage y las formas naturales, mientras que Pollock quedó asociado al gesto y al mito del artista atormentado. Observarlos en paralelo no significa volver a subordinarlos, sino examinar cómo dos trayectorias conectadas pudieron avanzar en direcciones propias.

El otoño de 2026 estará marcado, por tanto, por las revisiones. Dalí será leído desde el psicoanálisis, Cassatt desde su autonomía y Krasner fuera de la sombra de Pollock. Junto a ellas, Scharf, Sánchez Castillo, Adams, Shonibare, Rist, McQueen y Xa introducirán problemas que pertenecen al presente, desde la representación del poder hasta las identidades culturales y la memoria del cuerpo. La temporada no se limitará a reunir obras conocidas: planteará qué relatos han construido los museos y cuáles necesitan ser modificados.

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