CAUTÍN, un río a contracorriente

by Valeria Cruz

Del 6 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acoge CAUTÍN, la primera exposición individual en Europa de Seba Calfuqueo, artista mapuche nacida en Santiago de Chile en 1991. La muestra, presentada junto a TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, reúne más de veinticinco obras de nueva producción y parte de una investigación desarrollada durante más de dos años en torno al río Cautín, uno de los cauces más significativos de la Araucanía.

Seba Calfuqueo. Opacidad Agua

Calfuqueo trabaja desde hace más de una década sobre identidad, territorio y memoria mapuche, aunque su obra evita reducir esos conceptos a categorías aisladas. En CAUTÍN, el paisaje se convierte en archivo, el agua adquiere una dimensión política y espiritual, y la propia idea de recorrido se plantea como una forma de cuestionar la historia lineal. La exposición propone remontar el río a contracorriente, desde su desembocadura en el Pacífico hasta su nacimiento en el volcán Lonquimay, siguiendo una lógica circular que se vincula con la concepción mapuche del tiempo.

Ese movimiento en sentido inverso no es un simple recurso expositivo. El Cautín atraviesa un territorio marcado por sucesivos procesos de colonización, desde la presencia española hasta las campañas del Estado chileno y la privatización del agua durante la dictadura de Pinochet. Frente a una visión que convierte tierra y agua en recursos, la cosmovisión mapuche entiende ambos elementos como fuerzas inseparables y dependientes entre sí. A partir de esa tensión, Calfuqueo construye una exposición donde el territorio no aparece como paisaje contemplativo, sino como espacio vivido, disputado y transformado.

El recorrido comienza en el océano con una animación 3D protagonizada por Carmen, la madre de la artista, que atraviesa el Cautín mientras las ballenas Trempulkawe transportan a los difuntos hacia su conversión en espíritus. La muestra concluye en el volcán, donde una instalación cerámica deja caer una cascada de pelo sintético, en referencia a los procesos de imposición cultural ejercidos sobre las comunidades indígenas durante las misiones evangelizadoras.

Entre ambos extremos, la exposición despliega un conjunto de lenguajes que van de la cerámica y el bordado a la videoperformance, la animación, la fotografía y el mural. Una de las instalaciones reúne doce piezas zoomórficas que reinterpretan el metawe, vasija tradicional mapuche utilizada para recoger y fermentar líquidos, al combinarla con especies autóctonas del entorno del Cautín, algunas amenazadas, como la ranita de Darwin o el huillín. También se muestran nueve pinturas acrílicas bordadas a mano y varios textiles cartográficos que mezclan planimetrías, patrones sagrados y especies vegetales y animales del territorio.

Seba Calfuqueo

El cuerpo ocupa igualmente un lugar central en el proyecto. Una videoperformance sitúa a la propia Calfuqueo en el río como espacio de paso y fricción, mientras otra animación recupera la figura del shumpall, espíritu acuático híbrido y cambiante, que conecta con la experiencia de transición de la artista. A ello se suma un mural dedicado al Cautinazo, episodio clave en las luchas por la restitución territorial mapuche entre 1968 y 1973.

El color azul atraviesa toda la exposición. El kalfü, azul sagrado del pueblo mapuche, estructura tanto las obras como la museografía diseñada por Andrea Muniáin. El vínculo es también personal: Calfuqueo significa “pedernal azul” en mapudungún. Ese azul, sin embargo, no aparece como recurso decorativo, sino como parte de un sistema simbólico en el que materiales naturales y artificiales conviven sin jerarquía.

Calfuqueo habla de “materiales travestis” para referirse a elementos que desdibujan categorías: cerámicas de reflejos metálicos, pelo artificial, superficies brillantes y materiales que combinan lo orgánico con lo sintético. La elección no es accidental. CAUTÍN evita idealizar el territorio y no borra sus zonas turbias, sus conflictos ni sus contradicciones. Lo sucio, lo brillante y lo artificial forman parte de una misma realidad.

La trayectoria internacional de la artista refuerza el peso de esta exposición. Su obra forma parte de colecciones como TATE Modern y Centre Pompidou, ha estado presente en la Bienal de Venecia y en 2026 recibió el Focus Stand Prize de Frieze New York. Tras su paso por Madrid, CAUTÍN viajará al Centro Cultural La Moneda de Santiago de Chile entre mayo y septiembre de 2027 y, en 2028, llegará a The Wallach Art Gallery de Nueva York.

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