Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • 0
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • 0
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Copyright 2022 - All Right Reserved
Category:

Pensamiento

Pensamiento

Sobre lo de Santos Cerdán

by Emain Juliana 14/06/2025
written by Emain Juliana

Recuerdo conversaciones con familiares y con buenos amigos, especialmente esos debates espontáneos que surgen después de las comidas, durante la sobremesa, en los que mencionar la política se convierte en una especie de cataclismo. De pronto el ambiente se vuelve incómodo y tenso, las posiciones se encienden, las palabras se afilan como cuchillos y ya no queda mucho espacio para escuchar o entender, solo importa defender el color propio frente al ajeno. Esta dinámica refleja muy bien lo que el psicólogo Leon Festinger llamó «disonancia cognitiva»: la cuál consiste en «una sensación de malestar interno que experimentamos cuando nos enfrentamos a una información que desafía o contradice nuestras creencias y convicciones». Para reducir ese malestar, solemos rechazar automáticamente las evidencias contrarias o justificar rápidamente los errores de nuestro partido, por flagrantes que sean.

Así, sin darnos cuenta, adoptamos la posición del hincha en las gradas, celebrando las victorias superficiales y protestando por las derrotas injustas. La comparación social —otra teoría central de Festinger— refuerza aún más esta dinámica: al interactuar principalmente con quienes piensan de una manera muy parecida a nosotros, fortalecemos nuestras posiciones iniciales y perdemos la capacidad crítica, creyendo que el otro siempre está completamente equivocado o que tiene malas intenciones. Todo se reduce entonces a una batalla en la que el enemigo siempre es el otro, el culpable de todos los males, mientras el nuestro es siempre quien lucha por el bien común.

Y mientras tanto, casi sin darnos cuenta, la calidad democrática se erosiona lentamente; las instituciones que deberían estar al servicio de todos se convierten en trofeos temporales del partido ganador, utilizadas más como plataformas para perpetuarse en el poder que como herramientas para solucionar problemas reales. De hecho, en los últimos días, los titulares han sido claros: casos de corrupción, líderes cuestionados internamente, mociones de censura, crisis en el PSOE y rumores de adelanto electoral. Sin embargo, lo curioso es que esta tormenta apenas parece afectar a las bases de apoyo electoral, pues la mayoría de los ciudadanos permanece en su trinchera ideológica, inmunizada ante los escándalos que afectan a su partido favorito, justificando, tolerando o simplemente mirando hacia otro lado. Se perpetúa así la ilusión del votante que cree defender valores limpios y claros, aunque en realidad esté defendiendo una construcción basada en propaganda cuidadosamente gestionada. Esta situación no es casual, ya que la política moderna está cada vez más personalizada en figuras concretas. Constantemente hablamos de Sánchez o Feijóo como si fueran actores principales de una serie de Netflix, por lo que el debate político se reduce al carisma o al rechazo que generan estas figuras mediáticas, olvidando que detrás de ellas hay decisiones, leyes y medidas concretas que afectan directamente la vida diaria. Como resultado, los votantes acaban apoyando o rechazando no ideas o proyectos, sino líderes cuya imagen se construye desde un relato muy emocional y cuidadosamente elaborado. Y lo más preocupante es que, mientras esta teatralización política avanza, las instituciones pierden eficacia y se vuelven débiles a las presiones partidistas, a las luchas internas por el poder y a la corrupción, que se tolera con demasiada frecuencia como una parte inevitable del juego. Esta erosión institucional no sucede de golpe, sino lentamente, como pequeñas gotas de agua que, con el tiempo, acaban destruyendo la roca por completo.

Esto no es exclusivo de España, por supuesto, pero se ha vuelto más notorio aquí debido a cuánto nos aferramos a nuestras identidades políticas, como si votar fuera proteger una parte de nuestra identidad personal y cuestionarlo significara perder alguna parte fundamental de uno mismo. De ahí que resulte tan difícil romper este círculo vicioso, pues nos aferramos al partido como quien se aferra a una identidad cultural, incapaces de aceptar que las personas a las que hemos votado también cometen errores, traicionan sus principios y sucumben a sus propios intereses. No obstante, la solución no es abandonar nuestras convicciones políticas, sino en asumirlas desde una perspectiva crítica, preguntándonos si realmente esas personas representan los ideales que dicen defender o si estamos atrapados en una ilusión muy cómoda y reconfortante, incapaces de admitir que las promesas y los discursos que nos sedujeron en un principio ya no se corresponden con la realidad.

Quizás, por tanto, sea el momento de despolitizarnos un poco, de dar un paso atrás y observar desde fuera con algo más de serenidad. Para lograrlo, necesitamos ser ciudadanos críticos que exijan resultados reales a los políticos, que no permitan que las instituciones sean rehenes de intereses partidistas y que sean capaces de apoyar o rechazar propuestas independientemente de quién las haga. En definitiva, necesitamos ser menos fanáticos políticos y más ciudadanos comprometidos con la democracia y la verdad. Al fin y al cabo, la verdadera política nunca debería ser una batalla de colores, sino un ejercicio constante de reflexión y responsabilidad colectiva; recuperar este principio básico es la tarea más urgente que debemos llevar a cabo como sociedad. Por tanto, dejar atrás la lógica del estadio, abandonar el fanatismo que nos ciega y volver a dialogar desde la razón y desde la honestidad, no será sencillo, porque los hábitos se arraigan profundamente, pero al menos podemos empezar a intentarlo. Nuestras instituciones merecen más que simples colores partidistas: merecen ciudadanos despiertos, atentos y exigentes.

14/06/2025 0 comments
3 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
ArtePensamiento

Volver a conectar con lo bello

by Valeria Cruz 12/05/2025
written by Valeria Cruz

La palabra "belleza" proviene del latín bellus, que significa "bello, agradable, hermoso", aunque su raíz es aún más compleja: algunos filólogos la vinculan con benulus, diminutivo de bonus —bueno—, lo que sugiere que, en su origen, lo bello no solo remitía a lo placentero, sino también a lo valioso, a aquello que participa de un orden deseable, armonioso, incluso vital. En la tradición griega, esta idea se refuerza: para Platón, lo bello (kalón) era el reflejo visible de una verdad más profunda. La belleza no era adorno, sino señal; no superficialidad, sino manifestación de lo esencial.

Durante siglos, esta concepción sustentó una parte importante de la creación artística, del pensamiento filosófico y de la experiencia como seres humanos. La belleza era comprendida como una forma de conocimiento. A través de ella, se desarrollaban la atención, el juicio, la sensibilidad ética y la memoria. Reconocer lo bello no era un acto frívolo, sino un ejercicio intelectual y moral. La contemplación estética ofrecía una vía legítima para comprender el mundo. Este marco, sin embargo, comenzó a erosionarse en el siglo XX, en parte como respuesta a los grandes traumas históricos. El pensamiento crítico desplazó la belleza para dar prioridad a lo útil, funcional y urgente. Se temía que lo bello actuara como una cortina que encubría la violencia o el conflicto. Desde entonces, hablar de belleza se volvió sospechoso, casi incómodo, como si su sola mención implicara un alejamiento de la realidad. El arte, la teoría y la cultura han tendido a privilegiar la disrupción, la ironía, lo conceptual. En este contexto, lo bello se fue marginando, reducido a una experiencia secundaria o meramente decorativa.

En el presente, esa marginación se acentúa. Vivimos en un entorno saturado de estímulos, marcado por la velocidad, la visibilidad y la productividad. Todo compite por captar la atención en el menor tiempo posible. Lo bello, que requiere pausa, disposición y sensibilidad, no encaja fácilmente en ese sistema. No genera rendimiento. No se impone. Solo se revela cuando alguien se detiene lo suficiente para percibirlo. En un tiempo que valora lo medible por encima de lo significativo, esa forma de experiencia se vuelve rara.

Pero rara no significa irrelevante. Todo lo contrario. Recuperar la belleza como una experiencia válida es, hoy, más necesario que nunca. No se trata de idealizar una estética concreta ni de volver a cánones pasados. Se trata de defender una manera de relacionarse con el mundo que no esté gobernada por la utilidad inmediata. Lo bello no responde a un fin práctico. No sirve para otra cosa que para provocar una forma distinta de presencia, nos sitúa en un estado de atención expandida, nos saca del automatismo y hace que vivamos el instante con más conciencia. Y eso, en un entorno de fragmentación y exceso, es profundamente transformador. Porque lo que está en juego no es simplemente una categoría estética, sino una forma de percepción. Cuando dejamos de valorar lo bello, también perdemos una parte de nuestra capacidad de sentir de manera plena y pasamos por encima de las cosas. La belleza, en cambio, nos obliga a prestar una verdadera atención.

Lo más difícil, quizá, no es reconocer la belleza, sino disponer del tiempo necesario para acogerla, porque lo bello no irrumpe como un mensaje, no se impone como una consigna. Aparece con discreción: en un gesto mínimo, en una forma inesperada, en un momento que no estaba previsto.  Su potencia radica precisamente en eso: en su capacidad de afectarnos sin violencia, de tocarnos sin invadirnos, de quedarse sin ruido.

Por eso, reivindicar la belleza hoy no es una forma de evasión, sino un acto de resistencia. Una manera de afirmar que no todo tiene que traducirse en rendimiento o utilidad. Que hay experiencias valiosas por sí mismas. Que la sensibilidad también es pensamiento. Y que permitirnos ser atravesados por lo bello —sin defensas, sin escepticismo— es una forma legítima de comprender y de habitar el mundo.

No necesitamos que la belleza nos devuelva una armonía imposible ni que endulce lo que duele. Lo que necesitamos es recordarla como parte de la vida. Como una presencia activa, capaz de afinar nuestra percepción y de recordarnos que lo importante no siempre es lo que brilla más fuerte, sino lo que permanece cuando todo se ha apagado.

12/05/2025 0 comments
3 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
LiteraturaPensamiento

¿Quién teme (leer) a Virginia Woolf?

by Nerea Aguado Alonso 29/04/2025
written by Nerea Aguado Alonso

Puede que Virginia Woolf sea una de las autoras más citadas, recomendadas e influyentes en la literatura del siglo XX. Su técnica del flujo de conciencia, la narrativa no lineal o fracturada y su búsqueda constante de una nueva voz literaria están plenamente asentadas en la narrativa del siglo actual. A nadie extraña ya una novela escrita totalmente como un monólogo interior de varios personajes ni la hibridación de géneros. Sus novelas y textos narrativos se caracterizan por su densidad, complejidad y capacidad de evocación de mundos interiores. Son un desafío y como tal me gusta llevar sus libros a la programación de los clubes de lectura. Si la vamos a citar y admirar, qué menos que leerla atentamente. Sin embargo, cuando las participantes se enfrentan a un texto de la escritora británica suelen empezar preguntando cómo hacerlo, pues les impone la fama de la autora. Empezar a leer a Woolf por su narrativa es introducirse en su amplio, multicolor y experimental estilo. Hay que atreverse, que hay que entrar en esa corriente y dejarse revolcar por sus olas una y otra vez, viajando de un sentimiento a otro. Leer su narrativa como quien lee poesía, sintiéndola primero, dejando que el ritmo, la estructura, las certeras palabras y las emociones nos bañen y volver después, con la humedad aún en la piel a mirar ese agua que ya conocemos y se aquieta para que veamos el lecho pedregoso, verde y lleno de vida. Ella misma escribió en su diario: “La manera en que creo hermosas cavernas detrás de mis personajes. Creo que esto da por resultado exactamente lo que deseaba. Humanidad, humor, profundidad. El proyecto es que las cavernas estén en comunicación entre sí, y que todas queden bajo la luz del día en el mismo instante.”[1]

Para quien no esté en disposición de una zambullida de este calibre, lo mejor será comenzar por sus ensayos breves y las transcripciones de sus charlas: “Sobre la enfermedad”, “¿Soy una esnob?”, “La torre inclinada” o la famosísima “Una habitación propia” se abren como puertas accesibles hacia su universo. La autora elige un tono casi conversacional y una estructura más directa, lo que facilita una lectura inmediata sin renunciar a la profundidad de sus reflexiones. Sobre “Una habitación propia” una perfeccionista y autocrítica Virginia escribió: “ Creo que este libro tiene cierta especie de inquieta vida; se ve a un ser en trance de arquear la espalda y galpar, aun cuando, como de costumbre, buena parte del libro es aguada, delgada y está expresada en voz excesivamente alta.”[2] Dos características de la divulgación de su pensamiento la han hecho perdurable en el tiempo: los temas arriesgados, críticos e inteligentemente estructurados y un estilo directo, más ligero pero no superficial, que corre rápido como su mente pero se posa lo suficiente para ser digerido.

Leer a Virginia Woolf es una experiencia excitante, desconcertante en ocasiones y que libera lugares de nuestra mente y nuestra imaginación de manera inesperada. Empecemos por el río que cabriolea de su narrativa o por la plácida y clara orilla de sus ensayos, una vez lo hagamos nuestra manera de leer cualquier texto habrá cambiado.

[1]Virginia Woolf, Diario de una escritora, trad. Laura Pujol (Barcelona: Lumen, 1981),91.

[2] Ibid.,199

29/04/2025 0 comments
2 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
LiteraturaPensamiento

Woolf y Plath. Dos jardines, dos miradas

by Uve Magazine 18/03/2025
written by Uve Magazine

Para aquellos que trabajan con la palabra, la imagen o la música, un jardín no es solo un espacio físico, sino una metáfora de la mente y la memoria. En él, los pensamientos germinan, maduran o se marchitan, y las ideas encuentran su propio ritmo de crecimiento. Quizá por eso, tantos escritores han encontrado en los jardines su mejor espacio de creación, entre ellos Virginia Woolf y Sylvia Plath, dos autoras que miraron la naturaleza con ojos distintos, pero que vieron en ella un reflejo de su propio mundo interior.

Virginia Woolf tenía una relación simbólica y estética con el jardín, que se refleja tanto en su vida como en su obra. Su casa en Monk’s House, en Sussex, contaba con un exuberante jardín que ella y su esposo, Leonard Woolf, cuidaban con esmero. Ese espacio no solo era un refugio físico, sino también un universo simbólico en el que la escritora exploraba la conexión entre la naturaleza, la memoria y la identidad.

El jardín de Woolf era un lugar de contemplación y de escritura. Desde su estudio, una cabaña separada de la casa principal, tenía vistas a la vegetación y a los juegos de luz en las hojas y flores. En sus diarios, menciona con frecuencia el proceso de cultivar plantas y el placer de observar los cambios de las estaciones. Esa atención a la naturaleza se filtra en sus novelas, donde los espacios verdes funcionan como metáforas de la vida interior de los personajes.

En Al faro, por ejemplo, la naturaleza aparece en su dimensión cíclica, reflejando el paso del tiempo y la inevitabilidad del cambio. La maleza que crece en la casa vacía simboliza la huella del tiempo y la forma en que la ausencia transforma los espacios. En La señora Dalloway, el parque de Regent’s Park y los jardines urbanos sirven como puntos de conexión entre los personajes, un espacio donde los pensamientos fluyen libremente y donde las barreras sociales parecen difuminarse por un momento.

Por otro lado, en la obra de Sylvia Plath, la naturaleza adquiere un carácter inquietante y simbólico, alejado de la contemplación serena que ofrece el jardín de Virginia Woolf. Mientras que Woolf encontraba en el paisaje un espacio de fluidez y reflexión sobre la identidad y el tiempo, Plath transforma la naturaleza en una imagen de tensión emocional, de lucha y conflicto interno. En sus poemas, las flores y los paisajes vegetales no son simples adornos o fuentes de belleza, sino metáforas de la transformación, la opresión y la muerte. En Ariel, los caballos desbocados al amanecer encarnan una energía salvaje e incontrolable, los tulipanes aparecen como presencias demasiado vivas, casi agresivas en su color, y la colmena se convierte en un símbolo ambivalente de feminidad y poder, a la vez productivo y amenazante. A diferencia de Woolf, cuyo jardín servía como reflejo del transcurrir del tiempo y la conexión con el mundo exterior, en Plath la naturaleza es más visceral, más afilada, reflejando la batalla interna con la identidad y la enfermedad mental. En La campana de cristal, la protagonista, Esther Greenwood, percibe la naturaleza con una mezcla de fascinación y repulsión, en una búsqueda desesperada por encontrar su lugar en un mundo que le resulta extraño y ajeno. Así, mientras Woolf cultivaba su jardín como un espacio de introspección y armonía con lo efímero, Plath lo convertía en un espejo de sus propias inquietudes, donde la belleza se entrelazaba con la amenaza y lo natural se tornaba en una presencia inquietante, casi opresiva.

Jardines de papel, la simbología del paisaje en la literatura

En definitiva, los jardines han sido desde siempre espacios de inspiración, refugio y contemplación. En su quietud, ofrecen un ritmo distinto al del mundo exterior, uno marcado por el crecimiento lento de las plantas, la transformación de las estaciones y la presencia constante de la naturaleza en sus ciclos de muerte y renacimiento. Un jardín florecido invita a la expansión de los sentidos, con colores, perfumes y la sensación de vida en su máximo esplendor. Es un escenario para la creatividad, donde la luz y las sombras juegan en las hojas, y la imaginación puede divagar con la misma libertad con la que se entrelazan las ramas.

Ambas escritoras, a su manera, utilizaron la naturaleza como un espejo de su mundo interior, construyendo solidos paisajes literarios que rememoramos fielmente en sus textos.

18/03/2025 0 comments
1 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
LiteraturaPensamientoPersonajes

Ante la ley, relato de Franz Kafka

by Uve Magazine 07/02/2025
written by Uve Magazine

Ante la ley de Franz Kafka (1915) es una breve parábola que encapsula la angustia existencial y la burocracia impenetrable, temas recurrentes en la obra del autor.

Este cuento, incluido en El proceso, ilustra la impotencia del individuo frente a sistemas inescrutables y sugiere la inutilidad de la espera pasiva ante las barreras impuestas por el poder. Su ambigüedad ha dado pie a múltiples interpretaciones, desde una lectura existencialista hasta una alegoría sobre la inaccesibilidad de la verdad o la justicia.

Ante la ley se alza un guardián. Llega un hombre del campo y solicita entrar en la ley. Pero el guardián le dice que, por ahora, no puede permitirle la entrada. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde se le permitirá entrar.

—Es posible —dice el guardián—, pero no ahora.

Puesto que la puerta de la ley está abierta, como siempre, y el guardián se aparta a un lado, el hombre se inclina para mirar a través de la puerta, hacia el interior. Al notar esto, el guardián suelta una carcajada y dice:

—Si tanto te tienta, prueba a entrar a pesar de mi prohibición.

—Pero advierte: soy poderoso. Y no soy más que el primer guardián. Entre las salas hay otros guardianes, cada uno más poderoso que el anterior. Ni siquiera yo puedo soportar la mirada del tercero.

El hombre del campo no esperaba tales dificultades; la ley debería estar siempre accesible para todos, piensa. Pero al observar más detenidamente al guardián, su abrigo de piel, su gran nariz puntiaguda, su larga y fina barba negra tártara, decide aguardar hasta obtener el permiso para entrar.

El guardián le entrega un taburete y le permite sentarse a un lado de la puerta.

Allí se sienta durante días y años. Hace innumerables intentos por ser admitido y fatiga al guardián con sus súplicas. Este, de vez en cuando, le somete a pequeños interrogatorios, le pregunta por su tierra natal y por muchas otras cosas, pero tales cuestiones son indiferentes, como las que formulan los grandes señores, y al final siempre le repite que aún no puede dejarle entrar.

El hombre, que ha emprendido su viaje bien provisto, emplea cuanto posee, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este lo acepta todo, pero dice:

—Solo lo tomo para que no pienses que has dejado de hacer algo.

A lo largo de los años, el hombre ha observado casi sin descanso al guardián. Poco a poco, olvida a los otros guardianes, y este primero le parece el único obstáculo para entrar en la ley.

Maldice la desdichada coincidencia, al principio con impaciencia y a grandes voces; más tarde, cuando envejece, solo gruñe para sí mismo. Se vuelve infantil, y como en sus años de observación del guardián ha llegado incluso a distinguir las pulgas en el cuello de piel de su abrigo, les ruega también a ellas que le ayuden y logren ablandar el corazón del guardián.

Con el tiempo, su vista se debilita, y ya no sabe si la oscuridad a su alrededor es real o si sus ojos le engañan. Pero ahora, en medio de las tinieblas, distingue un resplandor que se filtra inexorablemente a través de la puerta de la ley.

No le queda ya mucho tiempo de vida.

Antes de su muerte, todas las experiencias de aquellos años se condensan en su mente en una única pregunta que hasta entonces no había formulado al guardián. Le hace una seña, pues ya no puede enderezar su cuerpo entumecido. El guardián tiene que inclinarse profundamente hacia él, pues con los años la diferencia de tamaño ha cambiado en gran perjuicio del hombre.

—¿Qué más quieres saber ahora? —pregunta el guardián—. Eres insaciable.

—Todos aspiran a entrar en la ley —dice el hombre—, ¿cómo es posible, entonces, que en todos estos años nadie, salvo yo, haya solicitado entrar?

El guardián, viendo que el hombre se halla en su último aliento, le grita al oído:

—Nadie más podía entrar por aquí, porque esta puerta estaba destinada solo para ti. Ahora voy a cerrarla.

Marino Costa

07/02/2025 0 comments
1 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
ArteLiteraturaPensamiento

¿Qué es el libro objeto?

by Sandra Marquez 05/08/2024
written by Sandra Marquez

Son libros capaces de transmitir, de comunicar, promulgar ideas, sentimientos, pensamientos, ocultar secretos, denunciar injusticias… su comunicación visual  es el resultado de la intervención del artista, que ha tomado al libro como expresión y haciendo uso de una o varias técnicas, juega con la disposición de los elementos, incluye nuevos materiales, técnicas, texturas, objetos incrustados, papel plegado, rasgado… y nos invita a reconstruir su mensaje de una manera distinta, a fascinarnos con una propuesta artística,  a integrar todos nuestros sentidos al momento de leer

 

Los registros visuales que los componen, los matices diferenciados y su reconocida capacidad universal a la hora de difundir conocimientos. El procedimiento de transformación está delimitado sólo por la imaginación del artista, buscando posibilidades y claves expresivas de impacto visual, por tanto, los libros objeto son muy variados y responden a las necesidades e inquietudes de cada artista, además adquieren la pluralidad suficiente como para elaborar discursos propios.

05/08/2024 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
LiteraturaPensamientoSin categoría

El arte de cuidar nuestros libros

by Clara Belmonte 29/07/2024
written by Clara Belmonte

Los libros son más que simples objetos; son tesoros que guardan historias, conocimientos y emociones. En muchas casas, ocupan un lugar destacado, no solo como fuentes de entretenimiento y aprendizaje, sino también como elementos decorativos que reflejan nuestra personalidad y gustos. Para mantener nuestros libros en perfectas condiciones y presumir de una colección envidiable, es fundamental seguir una serie de cuidados. Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos y fáciles de implementar.

1. Protección contra la luz solar

La exposición directa a la luz solar es uno de los enemigos más grandes de los libros. Los rayos UV pueden causar la decoloración del lomo y la cubierta, además de resecar y amarillear las páginas. Para evitar estos daños, es recomendable situar las estanterías lejos de ventanas sin protección o utilizar cortinas, persianas o estores que bloqueen la luz directa. De esta forma, tus libros conservarán sus colores y calidad por mucho más tiempo.

2. Control de la humedad y temperatura

Los libros requieren un ambiente con niveles de humedad y temperatura estables. La humedad excesiva puede provocar que las páginas se ondulen y se deformen, mientras que un ambiente demasiado seco puede hacer que el papel se vuelva quebradizo. Además, los cambios constantes de temperatura pueden causar la dilatación y contracción de los materiales del libro, afectando su integridad. Es aconsejable evitar colocar estanterías cerca de ventanas, radiadores, estufas o aires acondicionados. También, mantén las plantas alejadas de tus libros, ya que pueden aumentar la humedad y atraer insectos.

3. Limpieza regular del polvo

El polvo es un enemigo silencioso que se acumula lentamente. Es recomendable limpiar el polvo de los libros regularmente con un plumero o una aspiradora. Además, es bueno ventilar la habitación de vez en cuando para renovar el aire. Una limpieza más a fondo cada tres meses, pasando un paño seco o una brocha por las tapas y cantos, ayudará a mantenerlos en buen estado. Aprovecha esta limpieza para revisar tus libros y asegurarte de que no tienen hongos o insectos. Si encuentras algún libro afectado, aíslalo inmediatamente y busca una solución para evitar que el problema se propague.

4. Colocación adecuada en las estanterías

La manera en que colocas tus libros en las estanterías es crucial. Los libros deben estar de pie y agrupados por tamaño para formar un conjunto uniforme. Esto ayuda a mantener el encolado de la encuadernación y evita la deformación de las páginas. No deben estar demasiado apretados ni demasiado sueltos. Los libros pesados pueden colocarse horizontalmente para evitar que el peso deforme el lomo. Deja un pequeño espacio detrás de los libros para facilitar la ventilación.

5. Uso cuidadoso de los libros

A la hora de leer, es importante no forzar la apertura del libro más allá del ángulo que permite su encuadernación. Lo ideal es abrirlos a 90 grados para evitar dañar el lomo. Además, evita subrayar, escribir, doblar las esquinas de las páginas o utilizar marcadores inapropiados, como flores o post-its. Estos hábitos pueden deteriorar tus libros con el tiempo.

6. Evita comer o beber mientras lees

Comer o beber mientras lees puede resultar en manchas de grasa, líquidos o restos de comida entre las páginas, lo que es difícil de reparar. Es recomendable lavarse y secarse bien las manos antes de empezar a leer, para evitar transferir restos de alimentos o aceites a las páginas.

7. Cuidado al transportar libros

Cuando lleves libros fuera de casa, protégelos adecuadamente para evitar daños. Utiliza una funda y, si es necesario, una bolsa con cierre hermético en caso de lluvia. Trata de evitar situaciones donde los libros puedan doblarse o mancharse.

8. Devuelve los libros a su lugar

Un libro fuera de su lugar es un libro expuesto a riesgos innecesarios. Cada vez que termines de leer, devuelve el libro a su estantería. Esto evitará que alguien lo trate de manera descuidada o que sufra accidentes.

9. Préstamo responsable

Si decides prestar tus libros, hazlo solo a personas de confianza que los cuidarán como tú lo harías. Explica la importancia de seguir los cuidados adecuados para mantener los libros en buen estado.

Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de tu colección de libros por muchos años. No importa si eres un bibliófilo experimentado o un aficionado reciente, estos cuidados básicos te ayudarán a conservar tus tesoros literarios en perfectas condiciones, permitiéndote disfrutar y compartir tu pasión por la lectura con otros.

29/07/2024 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
EntrevistasLiteraturaPensamiento

ENTREVISTA. Marta Pastur. El valor de la diferencia

by Ana Vega 03/07/2024
written by Ana Vega

La editorial Uve Books nos ofrece no solo una maravillosa historia de superación gracias a la cooperación, el apoyo mutuo y la solidaridad sino también un ejemplo de cómo la diferencia puede ser transformada en referente de cambio para cualquier comunidad o sociedad y también un canto a la esperanza en unos tiempos en que la velocidad no nos permite detenernos en algo tan importante como aquello que nos ofrece la diferencia: el valor de unir y crecer de un modo conjunto. Su autora, Marta Pastur, así nos lo demuestra, a través de esta bella historia. Nacida en un Día del Libro en Oviedo, Asturias, adquiere su formación en la facultad de Pedagogía y Educación en la Universidad de Oviedo y completa su formación con un máster en Neuropsicología en el ámbito de la educación en la Universidad de Alcalá de Henares. Algo que demuestra no solo en su escritura y la creación de sus personajes sino también en la construcción de esta historia que esconde un profundo conocimiento del ámbito educativo y la neuropsicología, rescatando aquí el valor de la narración oral y su poder transformador como agente de cambio, de enseñanza ancestral. El poder de contar historias y con ellas cambiar el mundo. He aquí la esperanza en forma de valiente rinoceronte.

La escritura se convierte para Marta Pastur muy pronto en una absoluta pasión gracias a su abuelo, que alimenta su curiosidad e inquietud literaria y se convierte en faro que cobija y empuja este amor por la escritura de su nieta. Obtiene varios galardones en concursos de literatura juvenil de ámbito local y nacional.

Marta Pastur sigue avanzando en su pasión por la enseñanza y la escritura hasta dirigir Pollitos, una academia de español en Copenhague, donde logra desempeñar su pasión: la educación, la infancia y también la escritura y la lectura (contar historias se convierte en herramienta profesional y personal). Como no podía ser de otra forma, Marta Pastur, utiliza la literatura como medio de estimulación creativa, fomento del pensamiento crítico y encuentro con la lengua materna.

La mayor parte de los relatos que escribe están inspirados por niños y niñas, sin ir más lejos, la musa del libro que nos ocupa — Victoria sin cuerno— está inspirado en su hermana pequeña, una persona valiente que enfrenta las dificultades sin esconderse.

Sin lugar a dudas, Marta Pastur, ha logrado que tanto el público infantil como adulto reflexione de forma profunda y activa sobre la importancia de la diversidad y la inclusión a través de su relato: Victoria sin cuerno.

En esta historia descubrimos a nuestra protagonista, Victoria, un alma valiente que gracias a la confianza, la valentía y el apoyo fundamental de otros animales, que en ningún caso juzgan su apariencia ni mucho menos diferencia (al tratarse de un rinoceronte que no posee ningún cuerno como el resto de su especie), logra superar todo obstáculo y barrera hasta conseguir sus objetivos. El relato anima al público infantil a reflexionar sobre la diversidad, desarrollar su capacidad crítica y comprobar, a través de esta historia, que todos y todas podemos aportar con nuestros valores y diferencias herramientas valiosas a la comunidad a la que pertenecemos para poder crecer en conjunto y llegar a conseguir nuestros logros a través de la transformación de la diferencia no en algo que nos separa sino en todo lo contrario: aquello que nos enriquece y por tanto nos une. Formar por tanto, una sociedad más inclusiva y respetuosa.

El respeto es aquí la clave fundamental, el valor y la cooperación, los estereotipos se quiebran y desaparecen para crear una comunidad en la que la igualdad se teje de un modo natural y sencillo. La empatía, el situarnos en el lugar del otro, la amistad y el apoyo mutuo nos muestran, a través de esta historia, no solo una lección de aprendizaje vital para los más pequeños sino también para los adultos, quienes quizá encontremos en este relato y este libro un manual de vida más que necesario y fundamental para colocar ya en nuestra estantería como libro de cabecera imprescindible. Loable labor la que Marta Pastur ha realizado al escribir esta historia, labor nuestra ahora, llevar a cabo las acciones necesarias para construir una sociedad más justa, más igualitaria y valorar realmente el absoluto poder transformador que esconde toda diferencia.

Para poder acercarnos más a esta utopía más alcance de nuestras manos de lo que realmente creemos, hemos charlado con la autora para conocer mejor su trabajo y cómo surge la creación de esta historia.

         1— Comencemos por tu trayectoria profesional estrechamente vinculada al ámbito educativo y pedagógico, aunque tus estudios se amplían hacia un conocimiento más profundo como es la neuropsicología: ¿Qué crees que aporta esta última disciplina al ámbito educativo y qué recursos y herramientas puede ofrecer en la enseñanza y formación tanto a profesionales como alumnado, cuál es tu experiencia personal en este ámbito?

Tener conocimientos en neuropsicología me ha ayudado enormemente a entender y relacionarme con los niños y las niñas. Aprendí algo fundamental: el funcionamiento del cerebro infantil. Estos conocimientos son útiles para comprender, empatizar y validar sus emociones. Aplicando estos conocimientos en el campo de la educación, he comprendido que existen diferentes maneras de aprender, diversas necesidades y ventanas de aprendizaje.

Esto me ha permitido ser más flexible, imaginativa y creativa al buscar formas en que los niños aprendan disfrutando, jugando y relacionando los conocimientos con experiencias positivas. Cuando el aprendizaje es placentero, se consolida de manera más efectiva.

2— Diriges una de la escuelas más importantes de español en Copenhague, “Pollitos”, la imaginación, lectura y escritura son armas fundamentales en la enseñanza tal y como comentábamos anteriormente y muy especialmente la educación en valores, algo que rescatas y describes con gran maestría en tu libro, en donde tratas la puesta en valor de la diferencia como algo que lejos de restar, suma, junto al apoyo mutuo o la empatía: ¿Es quizá esta apuesta por el crecimiento conjunto en igualdad y suma una de las claves tanto de tu trabajo profesional en tu escuela como en tu escritura y este último trabajo?

Creo que formamos parte de una sociedad conectada en la que el apoyo mutuo, la igualdad y el respeto son fundamentales. Esto es clave en mi trabajo profesional. Uno de los objetivos principales de Pollitos es crear comunidad, tanto entre los niños como entre las familias. Ser parte de una red donde se puede encontrar apoyo, consejos y ayuda, compartiendo la misma lengua en un país extranjero, es esencial. Fomentamos esto en las clases, creando un espacio seguro para que los niños y niñas se expresen sin miedo, opinen, jueguen y sean ellos mismos sin temor a ser juzgados.

Esto también se refleja en mi forma de escribir, ya que no concibo un mundo individualista. Prefiero crear situaciones e historias donde los personajes estén conectados con su comunidad. Al abrir este tipo de conversaciones con los niños y niñas y darles la oportunidad de identificarse con estos personajes, fomentamos que, en el futuro, puedan reproducir estos valores.

7— Tu libro nos ofrece una maravillosa mirada hacia el poder de la diferencia, la valentía que encierra, transformando lo que quizá la sociedad o la norma rechaza como algo que realmente nos enriquece. La diversidad, por tanto, se ofrece aquí como un valor importante, fundamental, para lograr unos objetivos comunes, invitando a realizar tanto para el público infantil como adulto una lectura más crítica: “¿Es necesario rescatar el pensamiento crítico quizá un tanto olvidado y fomentar su desarrollo en los más jóvenes para poder ofrecer una mirada inclusiva más solidaria y real sobre aquello que nos rodea pero que quizá la norma rechaza por desconocido o inusual?

Sin duda, rescatar y fomentar el pensamiento crítico en los niños es esencial para ofrecer una mirada inclusiva, solidaria y real sobre la diversidad. En un mundo donde lo desconocido o inusual a menudo se rechaza, es crucial enseñar a los niños a valorar las diferencias y a comprender que estas nos enriquecen. Mi cuento pretende precisamente eso: mostrar que la diversidad es un valor fundamental que nos ayuda a alcanzar objetivos comunes y a crear una sociedad más justa y empática. Al leer y reflexionar sobre estas historias, tanto niños como adultos pueden desarrollar una actitud más crítica y abierta hacia lo que nos rodea. La educación y la literatura deben ir de la mano para fomentar valores, empatía y pensamiento crítico desde la infancia, asegurando así que las nuevas generaciones aprecien y celebren la diversidad.

8— Como bien se indica en la contraportada de tu libro, es necesario “valorar las diferencias y aprender que la verdadera victoria reside en la unidad y el respeto mutuo”: ¿Cómo nace o surge la protagonista de este libro, Victoria, cuya especie (los rinocerontes) se definen exactamente por algo de lo que ella carece: su cuerno? ¿Qué valores representa?

En una ocasión le conté a un amigo que iba a publicar un cuento, y al comentarle que iba sobre un rinoceronte sin cuerno, me dijo: osea, que es el típico personaje con el que los otros animales se meten, desdichado y excluido. El mensaje no puede ser más antagónico, pues los valores que representa es que se puede ser diferente, feliz e imprescindible para la sociedad.

9— La protagonista de tu historia cuenta con el apoyo de otros personajes con cuya ayuda logra alcanzar sus objetivos: ¿Crees que en la actualidad es más necesario que nunca rescatar la necesidad del apoyo mutuo, de la construcción colectiva, ante una sociedad de crispación donde quizá llama más la atención aquello que nos separa más allá de todo lo que nos une?

En la actualidad, esta necesidad es más urgente que nunca. Vivimos en una sociedad donde la crispación y las divisiones parecen destacar, pero es crucial recordar y fomentar lo que nos une. El apoyo mutuo, la solidaridad y la cooperación son valores esenciales para enfrentar desafíos comunes y construir un futuro más inclusivo y empático. La literatura, especialmente en la infancia, juega un papel vital en transmitir estos valores y enseñar a los niños la importancia de la comunidad y la colaboración.

10— Tras este maravilloso libro: ¿Existen otros proyectos futuros en los que estás trabajando o tal vez sueños por cumplir, tanto en narrativa como en otros registros, para público infantil, juvenil o adulto?

Estoy trabajando en una compilación de relatos cortos que exploran y reflexionan sobre el universo de la infancia. Estas historias sirven como ventana para apreciar la inocencia de los niños, así como su capacidad para sorprenderse y razonar sobre su mundo. Estos relatos también abordan situaciones que merecen ser denunciadas. En ellos, se plantean cuestiones relevantes que afectan a los más pequeños, desde injusticias hasta adversidades, poniendo de relieve la importancia de proteger y cuidar el bienestar de la infancia en nuestra sociedad.

 

La charla con Marta Pastur, nos ha dejado absolutamente impacientes ante sus nuevos proyectos, con sed de lecturas que nos ofrecen no solo palabras sino lecciones de vida más necesarias que nunca, puesto que con libros, historias y autoras como Marta, realmente, otro mundo sí es posible;  para educar a un niño o niña no solo es necesaria una tribu entera, sino también personas cuyo compromiso se demuestra en escritura, profesión, vocación y alma como es el caso de Marta y también de Victoria, ejemplo y referente.

Victoria sin cuerno

3— ¿Crees necesario rescatar el poder de la imaginación y el fomento del pensamiento crítico ya en la educación infantil para poder alcanzar una sociedad más saludable, comprensiva y difícil de manipular en estos tiempos en que tal vez una mirada más humanista hacia la educación o cultura han sido arrastrados por las nuevas tecnologías? ¿Volver a la lectura puede ser una herramienta de cambio?

Existe un pensamiento extendido de que los niños pequeños no se enteran de nada y que hay que esperar a que sean mayores para explicarles las cosas. Sin embargo, los primeros años de vida son los de mayor plasticidad cerebral, es decir, los más propensos para el aprendizaje y en los que se forman las estructuras neuronales que nos acompañarán a lo largo de la vida. Los adultos tenemos la responsabilidad de cuidar este desarrollo, facilitando situaciones enriquecedoras de juego, diversión y aprendizaje. Hay que pasar tiempo con los niños jugando y siendo un buen modelo a seguir. Los niños aprenden por imitación. Un buen gesto con un extraño, una palabra cariñosa o leer en lugar de estar con el móvil son ejemplos muy potentes. Está demostrado que la exposición a las pantallas, especialmente en edades tempranas, reduce la capacidad de atención y la imaginación. La lectura de cuentos en voz alta para los más pequeños ha sido y será una herramienta de cambio. Mediante la lectura se transmiten valores, se ordena el pensamiento y se fomenta el pensamiento crítico.

4— Tu pasión por la escritura comienza muy pronto, de la mano de tu abuelo y por tanto de la narración oral: ¿Cómo recuerdas ese primer descubrimiento de la escritura y lectura a través de ese encuentro y formación a través del legado familiar? ¿Y una vez que se aviva en la niña la llama de la escritura cómo surge en ti el deseo de escribir, de narrar o contar tus propias historias?

Si pienso en mi descubrimiento de la escritura, la primera imagen que me viene a la mente es la de mi abuelo, sentado en el sofá junto a la ventana, concentrado, con sus gafas a punto de deslizarse por la nariz y leyendo uno de mis relatos. Él me ayudaba a editar, alentándome a trabajar las palabras, reflexionar, recurrir al diccionario, revisar y, sobre todo, a adquirir el hábito de escribir constantemente para que no se me “oxidara el don”. Siempre respetando mi voz, mis ideas y, al final, acompañándome en el camino de encontrar mi estilo de escritura.

Ya de adulta, con estos recuerdos y formando parte de un grupo de escritura creativa en Copenhague, el deseo de escribir sobre mi hermana pequeña, Victoria, fue tan potente que me impulsó a narrar con el objetivo de publicar y contar su historia. Creo que el motor de contar mis propias historias, ahora centradas en la infancia, es el deseo de transmitir algo diferente, de que los niños no se queden indiferentes, de aportar, de crear conversaciones o aprendizajes que puedan producir un cambio.

5— Según tu propia experiencia, imagino que para ti es más fácil reconocer la importancia de la lectura y escritura en el desarrollo del lenguaje de cualquier ser humano y también en su formación educativa en todos los ámbitos como recurso fundamental del desarrollo humano; algo que probablemente en tu caso te ha acompañado desde niña tanto a nivel personal y profesional: ¿Qué papel ocupa por tanto en tu vida tanto personal como profesional la escritura y lectura?

La lectura siempre me ha acompañado. Recuerdo mi casa llena de libros, seguí la pasión de mi madre y mi hermana mayor como lectoras. En la ESO, era la niña que leía las lecturas obligatorias y luego les contaba a los demás de qué iba el libro para que aprobaran el examen. Ya de adulta, disfruté mucho leyendo durante la carrera, y hoy la lectura es una fuente de aprendizaje y desconexión en mi rutina.

En cuanto a la escritura, siempre he plasmado situaciones que me sorprenden, reflexiones sobre los niños, mi vida como inmigrante y las historias que me cuentan mis amigas. Me gusta escribir un diario, sin la pretensión de publicar, dándome la libertad de expresarme y recoger esas vivencias. Esto me ayuda a recordar y a mantener activo el hábito de escribir.

6— Tras ganar varios concursos y certámenes: ¿Cómo surge el libro que has publicado recientemente con la editorial Uve Books, “Victoria sin Cuerno”? ¿Y por qué decides adentrarte en el mundo de la literatura infantil, quizá el más hermoso pero también el más complejo puesto que los ávidos lectores y lectoras son un público muy agradecido pero sincero en sus gustos, su atención tan solo se deriva hacia aquello que realmente logra cautivarlos?

“Victoria sin Cuerno” surge gracias a mi hermana pequeña, Victoria. Nació una mañana decembrina en la que mis hermanas y yo esperábamos intranquilas por las complicaciones pronosticadas en el parto. El conocido tono del teléfono nos sobresaltó, y mi hermana Ester fue la encargada de escuchar las noticias: Están las dos bien. Victoria tiene Síndrome de Down. Automáticamente se puso a llorar. Recuerdo consolarla, pues estar familiarizada con el mundo de la discapacidad por mis estudios y haber desechado la idea de no volver a ver a mi madre o de no conocer a la última de mis hermanas me ayudó a apaciguar mis temores.

Las reacciones en la familia fueron diferentes, como la de mi abuela insinuándole a mi madre una posible aventura con un asiático, la de mi padre que años más tarde nos confesó que el pánico a la incertidumbre del futuro le ocasionó un sentimiento similar al de Ester, o la reconciliación de algún miembro de la familia que se encaminó al hospital después de años de silencio.

Y con tal estreno en el mundo Victoria no ha parado de ser una mina de lecciones. Una de las frases que grabé como norte en el proceso de escritura es: Victoria no se esconde. En un trayecto en coche con mi hermana Teresa me confesó que Victoria le inspiraba porque la inmensa mayoría de las personas tratamos de encubrir nuestros defectos, lo que se nos da mal, lo que desconocemos. Victoria es auténtica, se presenta tal y como es, no disfraza sus dificultades y con humor y personalidad se embolsa a las personas que a ella le interesa.

Otro de los aspectos que quería reflejar, alejándome plenamente del paternalismo e infantilización sobre las personas con discapacidad, es que Victoria atesora una fuerza de voluntad de hierro que le permite aprender y avanzar. Me acuerdo de sus infatigables intentos para aprender a caminar acompañada por su hipotonía. Se levantaba, daba un pasito, caía, y se volvía a levantar insistiendo infinitas veces. Ahora sigue practicando con la misma ilusión para, por ejemplo, aprender a leer y escribir.

Por eso el personaje del cuento busca formas de valerse por sí misma esforzándose, buscando nuevas rutas y concienciando de la existencia y validez de multitud de maneras de ser.

Decantarme por el género infantil me resultó natural, al estar en constante contacto con cuentos por mi trabajo. Observé que los libros en los que hay un personaje diferente suele estar acompañado de emociones tristes, o en algún momento se aleja de su comunidad. Por este motivo, quise aportar una mirada alegre, tierna y potente sobre las diferencias. Los peques de Pollitos también me ayudaron mucho en el proceso de escritura. Les conté el cuento mientras lo escribía, observando en qué partes perdían la atención o se aburrían y en cuáles estaban con los ojos muy abiertos, sin perder detalle. Esto me permitió ajustar la historia para poder transmitir el mensaje y que disfrutaran de la lectura.

03/07/2024 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
Pensamiento

Salvaguardando los espacios creativos en tiempos de cambio

by Clara Belmonte 20/05/2024
written by Clara Belmonte

En los últimos años, la gentrificación ha transformado ciudades y barrios en todo el mundo, suscitando debates encendidos sobre sus efectos en la cultura local. Este fenómeno, caracterizado por la afluencia de residentes de mayores ingresos a zonas históricamente más pobres, trae consigo renovaciones urbanas, mejoras en la infraestructura y un aumento en el valor de las propiedades. Sin embargo, también conlleva el desplazamiento de los residentes originales y la alteración del tejido social y cultural de los barrios. La gentrificación, en este sentido, se convierte en una espada de doble filo, revitalizando y a la vez desarraigando.

Para entender mejor el impacto de la gentrificación en los espacios culturales, es importante considerar cómo estos espacios funcionan como el alma de muchas comunidades urbanas. Los estudios de artistas, galerías, teatros y centros comunitarios no solo proporcionan lugares para la creación y el disfrute del arte, sino que también actúan como catalizadores para la cohesión social, fomentando la identidad y el sentido de pertenencia en los barrios. Sin embargo, a medida que las áreas se gentrifican, estos espacios enfrentan una creciente presión financiera. Los alquileres se disparan, y las propiedades que anteriormente albergaban actividades culturales se convierten en atractivos desarrollos comerciales o residenciales de lujo.

Esta transformación tiene consecuencias profundas. Los artistas y las pequeñas instituciones culturales, que a menudo operan con márgenes financieros estrechos, encuentran cada vez más difícil mantenerse a flote. En ciudades como Nueva York y Berlín, barrios anteriormente asequibles como Williamsburg y Kreuzberg han visto cómo los estudios de artistas y teatros locales han sido reemplazados por cafeterías de moda y boutiques de lujo. Esta evolución no solo desplaza físicamente a los creadores, sino que también erosiona la diversidad cultural que originalmente hacía atractivos estos barrios.

El desplazamiento de los espacios culturales afecta directamente a las comunidades locales. Estos lugares no son simplemente sitios donde se realiza arte; son puntos de encuentro, de intercambio y de construcción comunitaria. La pérdida de estos espacios fragmenta las redes sociales y reduce la oferta cultural, lo que puede llevar a una homogeneización del barrio y una disminución de su atractivo cultural y social. Además, el cambio en la demografía del barrio gentrificado trae consigo nuevas dinámicas. Los nuevos residentes, generalmente de mayor poder adquisitivo, pueden tener diferentes intereses culturales, lo que puede llevar a una oferta cultural que no refleje ni atienda a las necesidades de la comunidad original.

También es importante destacar ejemplos exitosos de resistencia y adaptación a la gentrificación. En Londres, el Centre for Cultural Partnerships ha desarrollado modelos sostenibles que protegen los espacios culturales en áreas de rápido desarrollo. En San Francisco, la Red de Estabilización de Artistas ha creado programas de subvenciones para artistas y organizaciones culturales afectados por la gentrificación. Estos ejemplos demuestran que, con la voluntad política y el apoyo comunitario, es posible encontrar soluciones que equilibren el desarrollo urbano con la preservación cultural.

En México, la Casa de Cultura San Rafael en Ciudad de México ha implementado programas que no solo apoyan a artistas locales, sino que también involucran a la comunidad en la toma de decisiones sobre el uso del espacio. Este enfoque colaborativo ha ayudado a fortalecer la identidad cultural del barrio mientras se adapta a los cambios demográficos. Este tipo de iniciativas subraya la importancia de la participación comunitaria en la planificación y gestión de los espacios culturales.

En el contexto de España, donde la gentrificación está afectando a ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, se pueden implementar varias propuestas para combatir estos efectos negativos y proteger los espacios culturales:

  1. Fomento de la vivienda protegida: Establecer políticas que promuevan la construcción y el mantenimiento de viviendas protegidas para garantizar que los residentes originales no sean desplazados. Esto puede incluir la obligación de que un porcentaje de las nuevas construcciones se destine a vivienda social.

  2. Subsidios y ayudas a espacios culturales: Proporcionar subvenciones y apoyo financiero a instituciones culturales, especialmente aquellas que están en riesgo de ser desplazadas por la subida de los alquileres. Esto puede ayudar a garantizar que puedan continuar operando en sus ubicaciones originales.

  3. Planificación urbana inclusiva: Desarrollar planes urbanísticos que incluyan la participación de la comunidad en las decisiones sobre el uso del suelo y el desarrollo del barrio. Esto asegura que los intereses de los residentes originales se consideren y se protejan.

  4. Creación de zonas de preservación cultural: Designar ciertas áreas como zonas de preservación cultural, donde se limiten los cambios estructurales y se protejan los usos culturales existentes. Esto puede incluir restricciones sobre la conversión de espacios culturales en usos comerciales o residenciales de lujo.

  5. Incentivos fiscales: Ofrecer incentivos fiscales a los propietarios que arrienden sus propiedades a precios accesibles a organizaciones culturales y artistas. Esto puede ayudar a aliviar la presión financiera sobre estos espacios y permitirles continuar operando en sus ubicaciones.

  6. Promoción del arte en espacios públicos: Incentivar proyectos de arte público y eventos culturales en espacios públicos que sean accesibles para todos los residentes. Esto no solo enriquece el entorno cultural del barrio, sino que también refuerza el sentido de comunidad y pertenencia.

  7. Educación y concienciación: Realizar campañas de concienciación sobre los efectos de la gentrificación y la importancia de los espacios culturales. La educación puede empoderar a los residentes para que participen activamente en la defensa de sus barrios y en la formulación de políticas que los protejan.

  8. Colaboración público-privada: Fomentar alianzas entre el sector público, privado y la sociedad civil para desarrollar proyectos que beneficien a la comunidad sin desplazar a los residentes originales. Esto puede incluir la rehabilitación de edificios para uso cultural y residencial asequible.

  9. Apoyo a cooperativas y asociaciones: Apoyar la creación y el fortalecimiento de cooperativas y asociaciones de vecinos que gestionen espacios culturales y luchen por los derechos de los residentes. Estas organizaciones pueden ser actores clave en la resistencia a la gentrificación y en la promoción de un desarrollo inclusivo.

La protección de los espacios culturales no solo es vital para la preservación de la identidad y la diversidad cultural de un barrio, sino también para el bienestar social y económico de sus residentes. Solo a través de un enfoque inclusivo y considerado podemos asegurar que la gentrificación no erosione el corazón cultural de nuestras ciudades.

20/05/2024 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
ArteLiteraturaPensamientoSin categoría

¿De quién son las ideas?

by Emain Juliana 20/12/2023
written by Emain Juliana

Recientemente, una buena amiga compartió conmigo un caso flagrante de robo de ideas, una experiencia que, lamentablemente, no es ajena para muchos de nosotros. En ocasiones, hemos visto cómo personas de confianza se apropian de nuestras ideas o proyectos de una manera tan detallada que reconocemos nuestra visión y creatividad reflejadas en ellos. Esta situación no solo despierta sentimientos de indignación y tristeza, sino que también plantea cuestiones profundas sobre la propiedad intelectual y la ética en el mundo actual.

Este es un tema complejo que trasciende las esferas personales. Muchas veces, al plantear la pregunta ¿De quién son las ideas? nos encontramos con una respuesta sorprendente y, en ocasiones, preocupante: Las ideas no son de nadie. Esta afirmación, aparentemente simple, esconde una serie de matices y debates éticos que vale la pena explorar.

En un mundo cada vez más interconectado y orientado hacia la innovación, las ideas son el motor del progreso. Desde avances tecnológicos hasta creaciones artísticas y proyectos empresariales, las ideas impulsan el cambio y la evolución. Sin embargo, la falta de reconocimiento y protección de la propiedad intelectual puede tener efectos negativos tanto a nivel individual como en la sociedad en su conjunto.

Uno de los aspectos más problemáticos es que a menudo ocurre entre personas de confianza. Cuando confiamos en alguien para compartir nuestras visiones y proyectos, esperamos que esa confianza se respete. El hecho de que alguien cercano pueda apropiarse de nuestras ideas plantea interrogantes sobre la integridad y la ética en las relaciones interpersonales y sobre nosotros mismos, pero también debemos preguntarnos si la falta de un reconocimiento adecuado de la autoría puede inhibir la creatividad y la innovación. Si las personas sienten que sus ideas pueden ser tomadas sin permiso o crédito, pueden volverse mas reticentes a compartir sus pensamientos e inquietudes. Esto limita el potencial de la sociedad para generar soluciones innovadoras a los desafíos que enfrentamos.

Pero ¿Cuál es el perfil del ladrón de ideas? No existe, solo comparten la característica de apropiarse indebidamente de las creaciones de otros. Esto incluye a oportunistas sin ética que buscan beneficio personal, competidores desleales que intentan ganar ventaja en el mercado, imitadores sin creatividad, personas desesperadas por avanzar en sus carreras o proyectos, individuos con falta de conciencia ética, aquellos con acceso privilegiado que abusan de su posición, y personas con baja autoestima que buscan demostrar su valía a través del trabajo ajeno. 

Vamos a retrotraernos al pasado, donde la propiedad intelectual y la atribución eran conceptos menos definidos y regulados que en la actualidad. Esto dio lugar a situaciones en las que las contribuciones individuales eran minimizadas o directamente robadas sin consecuencias significativas.

Aquí tenemos algunos de los robos mas conocidos de la historia.

Hipatia de Alejandría, una matemática y filósofa del siglo IV, es un ejemplo destacado. A pesar de sus contribuciones significativas a la astronomía y las matemáticas, sus ideas fueron eclipsadas por sus contemporáneos masculinos. Su caso no es único; a lo largo de los siglos, muchas mujeres científicas, literarias y artísticas enfrentaron desafíos similares.

Thomas Edison vs. Nikola Tesla: Esta es una de las rivalidades más famosas en la historia de la ciencia y la tecnología. Edison, conocido por su trabajo de la invención de la bombilla eléctrica, se ha visto acusado de robar ideas y conceptos de Nikola Tesla, un inventor e ingeniero eléctrico que contribuyó significativamente al desarrollo de sistemas de corriente alterna y otras tecnologías eléctricas.

Alexander Graham Bell vs. Elisha Gray: La invención del teléfono fue objeto de una disputa entre Alexander Graham Bell y Elisha Gray. Ambos presentaron patentes para el teléfono el mismo día en 1876, lo que llevó a un prolongado conflicto legal. Bell finalmente recibió la patente, pero la contribución de Gray en el desarrollo del teléfono es ampliamente reconocida.

James Macpherson: El poeta escocés fue acusado de plagiar obras del poeta épico galés Ossian, afirmando haber traducido los poemas del gaélico escocés. Sin embargo, se ha debatido la autenticidad de estas traducciones y se ha sugerido que los había inventado él mismo.

Émilie du Châtelet: Científica y matemática francesa del siglo XVIII, realizó importantes contribuciones al campo de la física, incluyendo una traducción y comentario de las obras de Isaac Newton. A pesar de sus logros, su trabajo fue eclipsado por el renombre de Newton.

Pero en la actualidad seguimos teniendo casos de apropiación, robo de ideas o plagio.

Ruth Wakefield: Creadora de las famosas galletas con chispas de chocolate. Sin embargo, durante años, la receta de estas galletas fue utilizada por la empresa Nestlé sin darle crédito, lo que llevó a un acuerdo legal en el que finalmente se reconoció su autoría.

Quentin Rowan, bajo el seudónimo de “Q.R. Markham”, publicó la novela Assassin of Secrets, que resultó ser un plagio masivo de varias novelas de espías, copiando párrafos enteros de autores como Robert Ludlum y Charles McCarry.

Steve Jobs y Apple vs. Xerox: A finales de la década de 1970, Xerox desarrolló una interfaz gráfica de usuario (GUI) que fue un precursor importante de la computación moderna. Steve Jobs y Apple se inspiraron en esta tecnología para crear la Macintosh, pero algunos argumentan que esto se hizo sin el debido reconocimiento a Xerox.

Bueno, querido lector, espero que si te has visto en esta situación recuerdes que es importante intentar aprender de la experiencia y toma medidas para proteger tus futuras ideas y proyectos. Esto puede incluir acuerdos de confidencialidad, contratos sólidos y un mayor cuidado al compartir tus conceptos, y ante todo, no permitas que te impida seguir siendo creativo y persiguiendo nuevas oportunidades. A veces, las mejores ideas surgen como respuesta a este tipo de desafíos.

20/12/2023 0 comments
1 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
Newer Posts
Older Posts

Apúntate a nuestra newsletter

Recibe las novedades de cada semana en tu email

Artículos populares

  • 1

    Luis XIV. El esplendor y la sombra del Rey Sol

    15/05/2024
  • 2

    Donde el agua guarda nombres: El Fantasma del Pantano

    14/12/2025
  • 3

    Lugares reales que inspiraron películas

    13/07/2025
  • 4

    Cuando la creación se sale de la órbita

    02/12/2025
  • 5

    Bull presenta en Cangas del Narcea el documental I Took the Road Less Traveled

    02/02/2026
  • 6

    YOU: El cuerpo como arquitectura radical

    30/04/2025

Categorias

  • Agenda
  • Amores extraños
  • Arte
  • Cine
  • En corto
  • Entrevistas
  • Eventos
  • Historias del occidente
  • Literatura
  • Los fantasmas olvidados
  • Música
  • Noticias
  • Pensamiento
  • Personajes
  • Reseñas
  • Sin categoría

Selección de los editores

Feria del Cómic de Madrid 2026: fechas y programa
by Uve Magazine 11/03/2026
¿Quién es Sibyl Vane?
by Verónica García-Peña 10/03/2026
Whitechapel anuncia su gira europea con parada en Madrid y Barcelona
by Emain Juliana 09/03/2026

Artículos aleatorios

Marie Bashkirtseff, la pintora que le ganó al olvido
by Diana Nastasescu 03/01/2024
La ciencia de la ternura: homenaje a Jane Goodall
by Beatriz Menéndez Alonso 23/10/2025
Orvallo, el murmullo de la lluvia
by Uve Magazine 28/03/2025

Categorías populares

  • Literatura (100)
  • Arte (95)
  • Eventos (72)
  • Música (51)
  • Agenda (50)
  • Personajes (40)
  • Noticias (37)
  • Pensamiento (28)
  • Sin categoría (22)
  • Cine (21)

Uve Magazine es un espacio para quienes disfrutan pensando la cultura sin prisas.
Hablamos de literatura, arte, música e historia desde una mirada feminista, crítica y sensible. Publicamos cada semana artículos, relatos, poesía, entrevistas, efemérides… y también proponemos encuentros, charlas y eventos culturales dentro y fuera de la pantalla.

¿Quieres proponer una colaboración, un texto o una idea para un evento?
Puedes escribirnos a través del formulario de contacto. Leemos todo.

 

Las opiniones, juicios y afirmaciones expresadas en los artículos publicados en este sitio web corresponden únicamente a sus autores y no reflejan necesariamente la postura de este medio. El portal no asume responsabilidad alguna, directa o indirecta, por los contenidos, consecuencias o posibles reclamaciones derivadas de dichos textos, que son de exclusiva responsabilidad de quienes los firman.

Facebook Instagram

@2025 – Uve Magazine. All Right Reserved.

  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
@2026 – Uve Magazine. All Right Reserved.

Carrito

Cerrar

No hay productos en el carrito.

Cerrar