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Category:

Literatura

LiteraturaReseñas

Arthur Miller y la tragedia del éxito fallido

by Clara Belmonte 16/12/2024
written by Clara Belmonte

Escrita en 1949, en pleno auge del sueño americano tras la Segunda Guerra Mundial, Muerte de un viajante es una devastadora crítica a los ideales de éxito y prosperidad que prometían felicidad, pero a menudo ocultaban profundas desigualdades y frustraciones personales. La obra, galardonada con el Premio Pulitzer, es un emblema del teatro moderno y una reflexión sobre los costes emocionales y sociales de un sistema basado en la competencia y las apariencias.

La historia sigue a Willy Loman, un vendedor ambulante que ha dedicado su vida a perseguir el sueño americano, creyendo firmemente que la popularidad y la apariencia son la clave del éxito. Sin embargo, al llegar a la vejez, se encuentra atrapado en un laberinto de deudas, fracasos laborales y conflictos familiares. A medida que se desmoronan sus ilusiones, se enfrenta a sus recuerdos, a su relación distante con sus hijos y al vacío de una vida basada en promesas irrealizables.

El autor teje un relato conmovedor y atemporal sobre la fragilidad  y el impacto destructivo de un sistema que mide el valor personal por los logros económicos. A través de una narrativa que mezcla pasado y presente, la obra captura la tragedia de los sueños incumplidos y el deterioro de una familia rota por las expectativas sociales.

Arthur Miller crea una obra maestra que trasciende épocas y contextos. Con una estructura narrativa innovadora, personajes complejos y diálogos cargados de emoción, Muerte de un viajante es un análisis brutal y conmovedor de los ideales modernos, una crítica al sistema que promete más de lo que puede ofrecer. Su capacidad para retratar la vulnerabilidad frente a las presiones externas hace de esta obra un clásico imprescindible, capaz de interpelar al lector o espectador en cualquier época.

Si trasladamos esta reflexión a la actualidad, encontramos paralelismos inquietantes. Aunque ya no hablamos del sueño americano en términos estrictamente nacionales, la idea de “triunfar” sigue siendo un pilar fundamental de nuestra sociedad. En lugar de un trabajo estable y una casa propia, hoy el éxito se mide en seguidores, métricas de rendimiento y reconocimiento público. La globalización y las redes sociales han democratizado el acceso a la información, pero también han amplificado las expectativas, haciendo que la comparación y la presión social sean más intensas que nunca.

El mensaje de Miller es atemporal: el fracaso no radica en no alcanzar el éxito, sino en aceptar sin cuestionar los valores impuestos por una sociedad que mide todo en términos de ganancia. Willy Loman no solo es víctima de un sistema injusto, sino también de su propia incapacidad para imaginar una vida diferente. En ese sentido, la obra nos interpela directamente: ¿hasta qué punto hemos interiorizado las expectativas sociales al punto de perder de vista lo que realmente importa? ¿Somos capaces de redefinir el éxito en términos más humanos y menos materiales?

Hoy, como en 1949, el desafío es resistir la tentación de medirnos por estándares ajenos y construir una narrativa personal que priorice el bienestar, las relaciones y el sentido de propósito. Muerte de un viajante nos recuerda que el mayor triunfo es encontrar valor en lo cotidiano, y en la aceptación de nuestra propia debilidad. Willy Loman no pudo hacerlo, pero su historia nos invita a reflexionar sobre la posibilidad de encontrar un camino diferente.

16/12/2024 0 comments
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EventosLiteratura

Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2024

by Valeria Cruz 03/12/2024
written by Valeria Cruz

Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2024: un espacio para la literatura, la reflexión y el intercambio cultural

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), consolidada como el evento literario más relevante del mundo hispanohablante, celebra su 38ª edición del 30 de noviembre al 8 de diciembre de 2024. Este año, con España como país invitado de honor, la feria se convierte en un puente de diálogo entre América Latina y Europa, ofreciendo una programación que combina literatura, arte y debates culturales, y reafirma su papel como foro de intercambio cultural y social.

La inauguración de la FIL estuvo marcada por la entrega del Premio de Literatura en Lenguas Romances al escritor mozambiqueño Mia Couto. En su discurso, Couto reflexionó sobre el poder transformador de la poesía, a la que definió como su “religión”. Durante su intervención, rindió homenaje a escritores mexicanos como Octavio Paz y Juan Rulfo, cuya obra ha influido en su trayectoria literaria.

El escritor narró un episodio que marcaría su vida: el día en que una compañera de escuela descubrió su cuaderno de poemas. “Eran poemas muy malos”, admitió entre risas. Sin embargo, la niña le dijo algo que cambiaría su perspectiva: “Tú sabes cómo hacer bailar a las palabras”.

Sus palabras destacaron el papel de la poesía como un lenguaje universal capaz de trascender fronteras y conectar culturas.

La participación española ha sido uno de los ejes centrales de esta edición, con una destacada presencia de autores, artistas y actividades culturales. María Dueñas, autora de éxitos como El tiempo entre costuras, compartió sus experiencias como escritora y reflexionó sobre los cambios en la representación femenina en eventos literarios. Dueñas mencionó que, en el pasado, evitaba participar en algunas ferias debido a la “preeminencia de señoros”, pero celebró cómo los espacios literarios han evolucionado hacia una mayor inclusión.

La música también encontró su lugar en la FIL con la actuación del asturiano Rodrigo Cuevas. En un espectáculo que fusionó el folclore asturiano con el son jarocho mexicano, Cuevas cautivó al público y demostró cómo la música puede ser un lenguaje de unión cultural. Este tipo de colaboraciones artísticas subraya el espíritu de la FIL como un espacio donde se cruzan tradiciones y se generan nuevos diálogos creativos.

Reflexiones sobre la sociedad y la cultura

Más allá de las actividades literarias, la FIL ha sido un escenario para el debate y la reflexión sobre temas contemporáneos. Uno de los puntos destacados fue la discusión sobre la influencia de los nacionalismos en eventos culturales. En este contexto, se defendió la importancia de mantener la feria como un espacio neutral, dedicado exclusivamente al diálogo literario y cultural, lejos de las tensiones políticas que pueden surgir en contextos internacionales.

Otro tema abordado fue el impacto de la tecnología en la interacción humana y la cultura. En un mundo cada vez más conectado, pero paradójicamente más aislado, los ponentes subrayaron la importancia de espacios como la FIL para fomentar el contacto humano y el intercambio de ideas cara a cara. La literatura, en este sentido, se plantea como un medio para reconectar con nuestra esencia y romper con la tendencia al ensimismamiento provocada por los dispositivos digitales.

La renovación de liderazgos en la FIL

En el ámbito organizativo, esta edición marca el inicio de una nueva etapa con el nombramiento de José Trinidad Padilla López como presidente de la FIL, sucediendo a su hermano y fundador del evento, Raúl Padilla López. Este cambio de liderazgo busca mantener el espíritu innovador de la feria, al tiempo que se adapta a las necesidades de un panorama cultural en constante evolución.

Una feria que sigue creciendo

Con cerca de 500 mil visitantes previstos y una amplia representación de editoriales, escritores y agentes culturales de todo el mundo, la FIL reafirma su posición como una de las plataformas más importantes para la industria editorial y la promoción de la literatura. La programación incluye presentaciones de libros, talleres, mesas redondas y actividades artísticas, que van desde recitales poéticos hasta espectáculos de música y danza.

Entre los eventos más destacados, se encuentra el homenaje a figuras clave de la literatura en lengua española y la participación de autores emergentes que buscan posicionarse en el panorama internacional. Además, las actividades enfocadas en el público infantil y juvenil han sido un éxito rotundo, fomentando el hábito de la lectura desde temprana edad.

La FIL de Guadalajara ha sido, una vez más, un espacio para fortalecer los lazos entre España y América Latina. La delegación española no solo ha traído a autores consagrados, sino también a nuevas voces que están redefiniendo la literatura contemporánea. Este intercambio cultural se refleja en la variedad de temas abordados en las mesas redondas, que van desde la literatura como resistencia política hasta las nuevas narrativas digitales.

Por su parte, los autores latinoamericanos han encontrado en esta feria una plataforma para dar a conocer sus obras a un público más amplio, estableciendo conexiones con editoriales y agentes literarios internacionales. Este diálogo entre ambas regiones es una de las fortalezas de la FIL, que actúa como un verdadero puente cultural.

Un cierre con sabor a éxito

A medida que se acerca el final de esta 38ª edición, la FIL deja tras de sí un legado de encuentros literarios y culturales que reafirman su relevancia global. Con una programación diversa, que combina tradición e innovación, la feria sigue siendo un punto de referencia para el mundo del libro y un espacio donde las ideas, las historias y las culturas se entrelazan.

En palabras de Mia Couto durante la inauguración: “La poesía no busca respuestas; busca preguntas”. La FIL, con su rica diversidad de voces y perspectivas, no solo responde a las preguntas del presente, sino que también plantea nuevas cuestiones para el futuro de la literatura y la cultura.

03/12/2024 0 comments
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Literatura

Jonathan Swift una vida marcada por la ironía y el ingenio

by Clara Belmonte 18/10/2024
written by Clara Belmonte

Jonathan Swift, hijo de un modesto abogado y una ama de casa, nació en Dublín el 30 de noviembre de 1667 en circunstancias difíciles. Su padre falleció poco antes de su nacimiento, dejando a su madre en una situación económica precaria. Fue su tío Godwin quien se hizo cargo de su educación en medio de grandes dificultades financieras, ya que su madre se trasladó a Inglaterra poco después de dejarlo bajo su cuidado. A pesar de la pobreza que marcó su infancia, Swift mostró desde temprana edad un intelecto brillante, aprendiendo a leer a los tres años y desarrollando una temprana afición por los textos de Plutarco.

Gracias a la intervención de su madre, Jonathan fue enviado al prestigioso colegio Kilkenny, conocido como el “Eton de Irlanda”, aunque llegó sin conocer los rudimentos del latín, necesarios para el ingreso. Durante sus años escolares, forjó una amistad que duraría toda su vida con el comediógrafo William Congreve. Más tarde, Swift continuó sus estudios en el Trinity College de Dublín, aunque no destacó académicamente y sufrió las miserias tanto afectivas como materiales propias de su condición de huérfano y de estudiante pobre. Su situación financiera era tan precaria que poseía un solo traje y unos zapatos rotos, lo que lo aisló de sus compañeros.

En 1688, debido a los disturbios provocados por la Revolución Gloriosa, Swift se trasladó a Leicester para estar con su madre, quien vivía en la más extrema pobreza. Fue entonces cuando, a los 19 años, consiguió un puesto como secretario del político inglés William Temple, un pariente lejano de su madre. En la residencia de Temple, Swift se encontró con una niña llamada Esther Johnson, a quien se le encomendó como preceptor. Esta joven, que más tarde sería conocida como Stella, tendría una gran influencia en la vida de Swift, aunque la naturaleza exacta de su relación siempre fue objeto de especulación.

Los viajes de Gulliver. Ilustración de Arthur Rackham

Durante los diez años que trabajó para Temple, Swift desarrolló su carrera como escritor, además de ordenarse sacerdote en 1694. Sin embargo, insatisfecho con sus limitadas oportunidades y funciones subalternas, decidió abandonar Moor Park y hacerse cargo de una pequeña parroquia en Kilroot, Irlanda del Norte. Aunque regresaría a Temple en 1696, su descontento con la falta de promoción y reconocimiento en este entorno aristocrático marcó su carácter y, en parte, motivó su mordaz crítica hacia las élites de su tiempo.

La estancia de Swift con Temple le permitió ampliar sus horizontes intelectuales y escribir su primera obra importante, La batalla entre los libros antiguos y los modernos, en la que defendía la superioridad de los autores clásicos frente a los modernos, una cuestión que también había apasionado a Temple. Tras la muerte de su mentor en 1699, Swift aceptó un puesto como capellán de Lord Berkeley, aunque sus expectativas de ocupar un cargo más prestigioso no se cumplieron.

A pesar de estos primeros reveses, Swift comenzó a ganar reconocimiento con la publicación de panfletos y obras satíricas como El cuento del tonel (1704), donde criticaba las corrientes intelectuales contemporáneas y que le valió la antipatía de la reina Ana. A medida que su carrera avanzaba, también lo hacía su relación con Stella, quien lo acompañó en su regreso a Irlanda en 1701. La correspondencia entre ambos, recogida en su Diario para Stella, revela la importancia de esta relación en la vida emocional de Swift, así como su habilidad para combinar la introspección con la crítica social.

Este contexto vital, lleno de dificultades personales y profesionales, fue clave en el desarrollo del estilo satírico que caracterizó su obra.

Los viajes de Gulliver. Ilustración de Arthur Rackham

En Los viajes de Gulliver, una de sus obras más icónicas, el autor explora los defectos de la humanidad a través de los ojos del protagonista, Lemuel Gulliver, un médico que viaja a tierras imaginarias. Cada uno de los lugares que visita Gulliver —desde Liliput, donde los habitantes son diminutos, hasta Brobdingnag, una tierra de gigantes— ofrece una perspectiva satírica de la sociedad inglesa del siglo XVIII. El relato se transforma así en una crítica de la política, las costumbres y la cultura de su tiempo, desafiando la noción de que el ser humano es inherentemente racional o justo.

Sin embargo, Swift no limitó su producción literaria a los relatos de ficción. También fue un prolífico escritor de ensayos y panfletos políticos, en los que abordó con dureza temas como la opresión de los irlandeses bajo el dominio inglés. Un ejemplo claro de su estilo satírico y mordaz es Una modesta proposición (1729), en la que sugiere, con aparente seriedad, que la solución a la pobreza en Irlanda es que las familias pobres vendan a sus hijos como alimento. Esta sátira brutal expone las atrocidades de las políticas inglesas hacia Irlanda y subraya el cinismo de las clases gobernantes. Aunque el tono del ensayo es frío y racional, su mensaje subyacente es devastador, lo que lo convierte en una de las obras más potentes de la literatura política de todos los tiempos.

La escritura de Swift no solo atacaba las estructuras de poder, sino que también exploraba las debilidades humanas. A menudo expresaba una visión profundamente pesimista de la naturaleza humana, sugiriendo que la razón, tan venerada durante la Ilustración, era insuficiente para corregir las inclinaciones egoístas y corruptas de las personas. Esta perspectiva se refleja también en sus escritos más personales, como en sus cartas y en su Diario para Stella, una serie de misivas escritas para su amiga Esther Johnson, en las que se revela una faceta más íntima y vulnerable del autor.

A pesar de su éxito literario, Swift vivió sus últimos años aquejado por problemas de salud, que incluyeron una pérdida progresiva de la audición y, posiblemente, una enfermedad mental. Falleció el 19 de octubre de 1745 y hoy día se le recuerda no solo como uno de los grandes maestros de la sátira, sino también como un defensor feroz de la justicia y la igualdad. Su obra invita a los lectores a cuestionar las instituciones de poder y a reflexionar sobre las debilidades humanas, mientras nos desafía a considerar si el progreso es realmente posible en un mundo tan lleno de contradicciones.

18/10/2024 0 comments
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ArteLiteratura

Carmen de Burgos y María Lejárraga, voces que transformaron España

by Uve Magazine 04/10/2024
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La Biblioteca Nacional de España, en colaboración con el Ministerio de Política Territorial, Memoria Democrática y Acción Cultural Española (ACE), presenta dos exposiciones que rinden homenaje a Carmen de Burgos y María Lejárraga, figuras clave en la historia cultural y social de España. Estas muestras, que también cuentan con el apoyo del Gobierno de La Rioja, se desarrollan como parte de la conmemoración del 150º aniversario del nacimiento de Lejárraga y del 50º aniversario de su fallecimiento.

Ambas exposiciones, abiertas desde el 27 de septiembre de 2024 hasta el 5 de enero de 2025, comparten el espacio de la sala Recoletos-Jorge Juan de la Biblioteca Nacional en Madrid. A pesar de su individualidad, la proximidad física y temporal de ambas exposiciones subraya las similitudes entre estas dos escritoras, que destacaron no solo por su talento literario, sino también por su compromiso con la lucha por los derechos de las mujeres y la modernización de la sociedad española.

Dos mujeres comprometidas con el progreso y la igualdad

Carmen de Burgos y María Lejárraga fueron protagonistas de una época marcada por cambios sociales y políticos en España, pero también sufrieron las limitaciones impuestas por su condición de mujeres. Ambas destacaron como escritoras prolíficas, maestras y activistas feministas, luchando por derechos como el voto femenino y el divorcio en una sociedad que no siempre estaba preparada para sus ideas. Sin embargo, la guerra, el exilio y la desigualdad de género contribuyeron a que sus logros fueran relegados al olvido durante décadas. Estas exposiciones pretenden rectificar esa omisión, devolviendo a estas autoras el lugar que merecen en la historia.

Carmen de Burgos: pionera del periodismo y defensora de los derechos de la mujer

Carmen de Burgos, conocida también como Colombine, fue una de las primeras mujeres en ocupar un lugar destacado en el periodismo español. En 1903 se convirtió en la primera redactora con una columna diaria, y en 1909 fue la primera corresponsal de guerra española. A lo largo de su carrera, publicó miles de artículos en prensa nacional e internacional, defendiendo la educación de las mujeres, el divorcio y el sufragio femenino.

La exposición dedicada a Burgos, comisariada por Concepción Núñez Rey, recorre su prolífica trayectoria a través de obras que incluyen sus novelas, ensayos y biografías. Entre los elementos destacados, figura su retrato pintado por Julio Romero de Torres, símbolo de su relevancia en la vida cultural de la época. Además de su producción literaria, la muestra destaca su papel como una de las voces más influyentes en el feminismo español, contribuyendo con campañas en prensa a favor de la igualdad.

Por su parte, María Lejárraga es recordada no solo por su obra literaria, sino también por la peculiar circunstancia de que muchos de sus escritos fueron firmados por su marido, Gregorio Martínez Sierra. A pesar de esta invisibilidad pública, Lejárraga fue una de las escritoras más prolíficas de su tiempo, autora de libretos, novelas y dramas que hoy son reconocidos como fundamentales en la historia de la literatura española.

Comisariada por Carmen Domingo, la exposición dedicada a Lejárraga explora las múltiples facetas de su vida a través de manuscritos, fotografías y objetos personales. Entre las piezas más significativas se encuentra el documento en el que Gregorio Martínez Sierra reconoce que sus obras fueron escritas en colaboración con su esposa. Además, se expone el libreto de El amor brujo, escrito en colaboración con Manuel de Falla, como ejemplo del importante legado cultural que dejó tras de sí.

Un reconocimiento a su legado

Estas exposiciones no solo buscan poner en valor la obra literaria de Carmen de Burgos y María Lejárraga, sino también destacar su papel como pioneras del feminismo en España. A través de un recorrido por sus logros, se pretende recuperar su legado y hacer justicia a su impacto en la modernización de la sociedad española, así como en la defensa de los derechos de la mujer.

04/10/2024 0 comments
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LiteraturaPersonajes

Federico García Lorca, arte y pasión

by Uve Magazine 19/08/2024
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Federico García Lorca es una de las figuras más influyentes del siglo XX, no solo en España, sino en todo el mundo. Su vida y obra están marcadas por una profunda sensibilidad hacia la cultura popular, la injusticia social y los conflictos internos que derivan del amor, la muerte y la identidad.

Nació el 5 de junio de 1898 en el municipio granadino de Fuente Vaqueros, en el seno de una familia acomodada. Su madre, Vicenta Lorca Romero, fue maestra y fomentó en su hijo un profundo amor por la literatura y las artes. Desde pequeño, Federico mostró un talento natural para la música, una pasión que desarrolló a lo largo de su vida, estudiando piano con el reconocido maestro Antonio Segura Mesa. Sin embargo, su camino artístico lo llevaría a convertirse en uno de los poetas más grandes de la lengua española.

A los seis años, su vida cambió cuando se trasladó a Almería para vivir con su tutor, Antonio Rodríguez Espinosa. Fue un período breve pero significativo que marcó el inicio de su relación con la enfermedad, un tema recurrente en su obra. Al enfermar, regresó a Granada, donde continuó sus estudios en el Sagrado Corazón de Jesús. Aunque en su adolescencia su interés principal estaba en la música, comenzó a desarrollar una voz literaria única que, con el tiempo, se consolidaría.

En 1914, García Lorca se matriculó en la Universidad de Granada para estudiar Filosofía y Letras y Derecho. Durante estos años, se integró en la tertulia “El Rinconcillo”, un grupo de jóvenes intelectuales que se reunían en el café Alameda. Estas tertulias fueron cruciales para su desarrollo como escritor, permitiéndole conectar con otros jóvenes con intereses similares y comenzar a definir su estilo literario. Los viajes que realizó por diversas ciudades españolas con su profesor Martín Domínguez Berrueta fueron determinantes en su formación. Estos viajes inspiraron su primer libro en prosa, Impresiones y paisajes, publicado en 1918. Este libro refleja sus primeras inquietudes estéticas y políticas, y es un claro precursor de la profundidad y complejidad que caracterizarían su obra posterior.

En 1919, Lorca se trasladó a Madrid para continuar sus estudios en la Residencia de Estudiantes, un importante centro cultural e intelectual que influyó decisivamente en su obra. Allí, entró en contacto con algunas de las figuras más destacadas del mundo intelectual y artístico de la época, como Salvador Dalí, Luis Buñuel, y Rafael Alberti. Este ambiente estimulante, junto con su aversión al ambiente provinciano de Granada, consolidó su identidad como escritor y artista. Durante su estancia en la Residencia, publicó Libro de poemas y estrenó su primera obra de teatro, El maleficio de la mariposa, marcando el inicio de una carrera literaria prolífica y profundamente influyente.

Primera representación de El maleficio de la mariposa.

La relación de Lorca con Salvador Dalí es uno de los aspectos más fascinantes de su vida personal y artística. Esta amistad, intensa y compleja, dio lugar a una fructífera colaboración. Fruto de esta relación es la “Oda a Salvador Dalí”, uno de los poemas más destacados de Lorca, publicado en 1926. Lorca también mantuvo una estrecha amistad con el compositor Manuel de Falla, con quien colaboró en varios proyectos, como la promoción del cante jondo, una forma de flamenco primitiva y profunda que Lorca consideraba esencial para la cultura andaluza. Esta colaboración reflejaba su interés por las tradiciones populares y su deseo de integrarlas en su obra literaria.

Federico García Lorca es uno de los miembros más destacados de la llamada Generación del 27, un grupo de poetas que se reunieron en 1927 para conmemorar el tricentenario de la muerte de Luis de Góngora. Esta generación se caracteriza por la fusión de las formas poéticas tradicionales con las vanguardias, y por un enfoque común en temas como la muerte, el amor y la injusticia social. Obras como Romancero gitano (1928) consolidaron la reputación de Lorca como un poeta profundamente conectado con las raíces populares y al mismo tiempo innovador en su forma y estilo.

En 1929, Lorca viajó a Nueva York, un viaje que marcó un punto de inflexión en su obra. En la Gran Manzana, quedó impresionado por la modernidad y, al mismo tiempo, horrorizado por la deshumanización que percibía en la vida urbana. Estas experiencias dieron lugar a Poeta en Nueva York, una de sus obras más complejas y oscuras, que no se publicó hasta después de su muerte. Este libro es una denuncia del capitalismo y una exploración de la alienación del ser humano en la sociedad moderna. Al regresar a España, continuó su prolífica producción literaria, destacando en el teatro con obras como Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) y La casa de Bernarda Alba (1936). Estas tragedias rurales abordan temas como la opresión social, el honor y el deseo, y son consideradas algunas de las mejores obras del teatro español del siglo XX.

El estallido de la Guerra Civil Española en 1936 marcó el inicio de una etapa oscura en la vida de Lorca. Aunque no estaba directamente involucrado en la política, sus simpatías hacia la República y su asociación con figuras de la izquierda lo convirtieron en un blanco para las fuerzas franquistas. Rechazó la oferta de exilio que le hicieron amigos preocupados por su seguridad, creyendo que no corría peligro en su Granada natal. Sin embargo, el 18 de agosto de 1936, Federico García Lorca fue arrestado y fusilado, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común que hasta el día de hoy no ha sido localizada.

19/08/2024 0 comments
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LiteraturaPersonajes

Voy a dormir. Alfonsina Storni

by Uve Magazine 17/08/2024
written by Uve Magazine

En la literatura latinoamericana, Alfonsina Storni ocupa un lugar prominente e indiscutible, junto a Juana de Ibarbourou, Delmira Agustini y Gabriela Mistral.

Nacida en Lugaggia, Suiza, en 1892, hija de padres argentinos, Alfonsina Storni sufrió estrecheces económicas durante su juventud, debido a la pérdida de los prósperos negocios de su padre y su adicción al alcohol. A los pocos años al borde de la ruina, la familia se vio obligada a regresar a Argentina; en un principio se instalaron en San Juan, y poco a poco Alfonsina, viendo sufrir a su madre por culpa de aquel padre problemático e incomprensible, se forjó una imagen amarga de las relaciones entre hombre y mujeres, pero a principios del siglo XX la familia se mudó a la ciudad de Rosario, donde su madre fundó una escuela domiciliaria y su padre abrió un café cerca de la estación de ferrocarril Rosario Central. Su muerte puso fin a la infancia de Alfonsina, que se vio obligada a asumir las primeras responsabilidades en el cuidado de la casa y el trabajo, primero como camarera en el negocio familiar y como costurera a domicilio, más tarde en una fábrica de gorras. En esta etapa Alfonsina comenzó a escribir versos a raudales soñando con tiempos mejores y esperando que su sueño de convertirse en actriz se hiciera realidad. Durante el tiempo que la familia estuvo radicada en la ciudad de Rosario, los primeros poemas de Alfonsina comienzan a tener estado público, pues se publican en la revista Monos y Monadas, que en ese entonces se editaba en la ciudad. Y poco después su sueño se hizo realidad a medias: en 1907, firmó un contrato con la compañía teatral de José Tallavi, recorrería varias provincias en una gira teatral, ese nuevo ambiente bohemio y artístico ejerció un efecto muy positivo en ella y cuando la gira finalizó decidió aceptar un nuevo trabajo como maestra rural, sin dejar de escribir versos, estudió intensamente durante dos años. En 1911 se trasladó a Buenos Aires, llevando consigo sus pocas pertenencias. Arribó a la estación del ferrocarril del Norte y se hospedó en una pensión hasta el año siguiente. El 21 de abril de 1912 nació su hijo Alejandro, sin padre conocido, más tarde madre e hijo se mudaron a una casa compartida con un matrimonio. Unos meses después, en 1913, consiguió trabajo de cajera en una farmacia y posteriormente en la tienda A la Ciudad de México. Allí, casi asfixiada y a escondidas, escribió un poemario desatadamente romántico y con claras influencias de Rubén Darío: La inquietud del rosal. Realizó algunas colaboraciones en la revista Caras y Caretas. En Caras y Caretas se relacionó con Amado Nervo, José Enrique Rodó, José Ingenieros y Manuel Baldomero Ugarte; fue con los dos últimos con quienes su amistad fue más profunda. En 1914 volvió a ejercer como maestra; con este empleo, su situación económica mejoró y pudo realizar viajes frecuentes a Montevideo, donde conoció a la poeta uruguaya Juana de Ibarbourou, Estrella Gutiérrez, Fernández Moreno y al que sería su gran amigo, el escritor también uruguayo Horacio Quiroga.

La inquietud del rosal, que ella misma sufragó con sus ahorros, le sirvió de credencial poética para ingresar en los cenáculos literarios de Buenos Aires, y El dulce daño en 1918 le abrió las puertas de la fama: técnicamente más perfecto, salvajemente pasional y tremendamente conmovedor, en este poemario se alza una voz femenina al mismo tiempo fuerte y decidida.

Trabajando como maestra, Alfonsina Storni por fin pudo dedicarse de lleno a la poesía, y comenzó a colaborar asiduamente en revistas y periódicos: en Atlántida, Caras y caretas, La Nota y La Nación.
En 1919 publica su tercer poemario, Irremediablemente, adentrándose y perfeccionando la línea posmodernista iniciada en El dulce daño; los versos recogen momentos reivindicativos, amorosos tempestuosos, frustrantes y selváticos. En 1920 publica Languidez, donde aparecen momentos de su infancia y adolescencia, frustraciones y dolores propios. Fue un gran éxito y le otorgaron el Premio Municipal de Poesía de la ciudad de Buenos Aires. A partir de ese momento su vida cambió radicalmente, pasando a convertirse en una mujer tremendamente admirada y acosada por el público; sin embargo, esta nueva situación agravaba su infelicidad.

En 1925 publicó Ocre, que se corresponde con el momento culmen de su vida poética. Ella misma decía: Ocre es un poco mejor, algo cerebral, pero se advierte que quien lo hizo gobernaba con alguna propiedad su instrumento. Y añadía: A este libro se le puede perdonar la vida.
Con esta publicación Alfonsina Storni ponía fin a su etapa posmodernista y se adentraba en las vanguardias; en Mundo de siete pozos cambia el lenguaje poético a uno mucho mas frío y oscuro, expresa una profunda crisis existencial sin resolver.

Mascarilla y trébol es su último poemario; dejando de lado las vanguardias, se ven influencias neobarrocas y conceptistas y supo aportar su propio sello alcanzando versos muy notables.


El 20 de mayo de 1935, Alfonsina Storni fue operada de cáncer de mama en el sanatorio Arenales. En un principio se pensaba que el tumor era benigno, pero en realidad tenía ramificaciones. La mastectomía le dejó grandes secuelas, cicatrices emocionales y físicas. Siempre había sufrido de depresión, paranoia y ataques de nervios, pero ahora los síntomas de enfermedad mental se recrudecieron. Se volvió recluida y evitaba a sus amistades, era consciente de que su final estaba cerca. En una solitaria pensión de Mar del Plata escribió su último poema: Voy a dormir. Después, durante la noche, bajó a la playa y se adentró en el mar, el 25 de octubre de 1938.

«Voy a dormir»

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

17/08/2024 0 comments
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LiteraturaPersonajes

Leopoldo Lugones. El escuerzo

by Uve Magazine 06/08/2024
written by Uve Magazine

Leopoldo Lugones es una figura fundamental de la literatura argentina. Nacido en 1874 en Villa de María del Río Seco, Lugones se destacó por su talento versátil como poeta, ensayista y narrador, abarcando una amplia gama de géneros y estilos literarios.

Con su obra, Lugones no solo exploró la rica tradición literaria de Argentina, sino que también se aventuró en innovaciones estilísticas que influenciaron a generaciones posteriores de escritores. Desde sus primeros poemas modernistas hasta sus cuentos fantásticos y sus ensayos políticos, su legado es un testimonio de su inagotable creatividad y su compromiso con la cultura.

El escuerzo

Un día de tantos, jugando en la quinta de la casa donde habitaba la familia, me di con un pequeño sapo que, en vez de huir como sus congéneres más corpulentos, se hinchó extraordinariamente bajo mis pedradas. Tenía horror a los sapos y era mi diversión aplastar cuantos podía. Así es que el pequeño y entonado batracio no tardó en sucumbir a los golpes de mis piedras. Como todos los muchachos criados en la vida semicampestre de nuestras ciudades de provincia, yo era un sabio en lagartos y sapos. Además, la casa está situada cerca de un arroyo que cruza por la ciudad, lo cual contribuía a aumentar la frecuencia de mis relaciones con tales reptiles. Entro en estos detalles, para que se comprenda bien cómo me sorprendí al notar que el atrabiliario sapito me era enteramente desconocido. Circunstancia de consulta, pues. Y tomando mi víctima con toda la precaución del caso, fui a preguntar por ella a la vieja criada, confidente mía en las primeras empresas de cazador. Tenía yo ocho años y ella sesenta. El asunto había, pues, de interesarnos a ambos. La buena mujer estaba, como de costumbre, sentada a la puerta de la cocina, y yo esperaba ver acogido mi relato con la acostumbrada benevolencia, cuando apenas hube empezado, la vi levantarse apresuradamente y arrebatarme de las manos el despanzurrado animalito.

—¡Gracias a Dios que no lo hayas dejado! —exclamó con muestras de la mayor alegría. En este mismo instante vamos a quemarlo.

—¿Quemarlo? —dije yo—; pero ¿qué va a hacer, si ya está muerto?

—¿No sabes que es un escuerzo—replicó en tono misterioso mi interlocutora—y que este animalito resucita si no se quema? ¿Quién te mandó matarlo? ¡Eso habías de sacar al fin con tus pedradas! Ahora voy a contarte lo que le pasó al hijo de mi amiga la finada Antonia, que en paz descanse.

Mientras hablaba, había recogido y encendido algunas astillas sobre las cuales puso el cadáver del escuerzo.

¡Un escuerzo, decía yo, aterrado bajo mi piel de muchacho travieso; un escuerzo! Y sacudía los dedos como si el frío del sapo se me hubiera pegado a ellos. ¡Un sapo resucitado! Era para enfriarle la médula a un hombre de barba entera.

—Pero ¿usted piensa contarnos una nueva batracomiomaquia? —interrumpió aquí Julia con el amable desenfado de su coquetería de treinta años.

—De ningún modo, señorita. Es una historia que ha pasado.

Julia sonrió.

—No puede usted figurarse cuánto deseo conocerla…

—Será usted complacida, tanto más cuanto que tengo la pretensión de vengarme con ella de su sonrisa.

Así, pues, mientras se asaba mi fatídica pieza de caza, la vieja criada hilvanó su narración que es como sigue:

Antonia, su amiga, viuda de un soldado, vivía con el hijo único que había tenido de él, en una casita muy pobre, distante de toda población. El muchacho trabajaba para ambos, cortando madera en el vecino bosque, y así pasaban año tras año, haciendo a pie la jornada de la vida. Un día volvió, como de costumbre, por la tarde, para tomar su mate, alegre, sano, vigoroso, con su hacha al hombro. Y mientras lo hacían, refirió a su madre que en la raíz de cierto árbol muy viejo había encontrado un escuerzo, al cual no le valieron hinchazones para quedar hecho una tortilla bajo el ojo de su hacha.

La pobre vieja se llenó de aflicción al escucharle, pidiéndole que por favor la acompañara al sitio para quemar el cadáver del animal.

—Has de saber —le dijo—, que el escuerzo no perdona jamás al que lo ofende. Si no lo queman, resucita, sigue el rastro de su matador y no descansa hasta que puede hacer con él otro tanto.

El buen muchacho rió grandemente del cuento, intentando convencer a la pobre vieja de que aquello era una paparrucha buena para asustar chicos molestos, pero indigna de preocupar a una persona de cierta reflexión. Ella insistió, sin embargo, en que la acompañara a quemar los restos del animal.

Inútil fue toda broma, toda indicación sobre lo distante del sitio, sobre el daño que podía causarle, siendo ya tan vieja, el sereno de aquella tarde de noviembre. A toda costa quiso ir y él tuvo que decidirse a acompañarla.

No era tan distante; unas seis cuadras a lomas. Fácilmente dieron con el árbol recién cortado, pero por más que hurgaron entre las astillas y las ramas desprendidas, el cadáver del escuerzo no apareció.

—¿No te dije? —exclamó ella echándose a llorar—; ya se ha ido; ahora ya no tiene remedio esto. ¡Mi padre San Antonio te ampare!

—Pero qué tontera, afligirse así. Se lo habrán llevado las hormigas o lo comería algún zorro hambriento. ¡Habrase visto extravagancia, llorar por un sapo! Lo mejor es volver, que ya viene anocheciendo y la humedad de los pastos es dañosa.

Regresaron, pues, a la casita, ella siempre llorosa, él procurando distraerla con detalles sobre el maizal que prometía buena cosecha si seguía lloviendo; hasta volver de nuevo a las bromas y risas en presencia de su obstinada tristeza. Era casi de noche cuando llegaron. Después de un registro minucioso por todos los rincones, que excitó de nuevo la risa del muchacho, comieron en el patio, silenciosamente, a la luz de la luna, y ya se disponía él a tenderse sobre su apero para dormir, cuando Antonia le suplicó que por aquella noche siquiera, consintiese en encerrarse dentro de una caja de madera que poseía y dormir allí.

La protesta contra semejante petición fue viva. Estaba chocha, la pobre, no había duda. ¡A quién se le ocurría pensar en hacerle dormir con aquel calor, dentro de una caja que seguramente estaría llena de sabandijas!

Pero tales fueron las súplicas de la anciana, que como el muchacho la quería tanto, decidió acceder a semejante capricho. La caja era grande, y aunque un poco encogido, no estaría del todo mal. Con gran solicitud fue arreglada en el fondo la cama, metiose él adentro, y la triste viuda tomó asiento al lado del mueble, decidida a pasar la noche en vela para cerrarlo apenas hubiera la menor señal de peligro.

Calcula ella que sería la medianoche, pues la luna muy baja empezaba a bañar con su luz el aposento, cuando de repente un bultito negro, casi imperceptible, saltó sobre el dintel de la puerta que no se había cerrado por efecto del gran calor. Antonia se estremeció de angustia.

Allí estaba, por fin, el vengativo animal, sentado sobre las patas traseras, como meditando un plan. ¡Qué mal había hecho el joven en reírse! Aquella figurita lúgubre, inmóvil en la puerta llena de luna, se agrandaba extraordinariamente, tomaba proporciones de monstruo. ¿Pero, si no era más que uno de los tantos sapos familiares que entraban cada noche a la casa en busca de insectos? Un momento respiró, sostenida por esta idea. Mas el escuerzo dio de pronto un saltito, después otro, en dirección de la caja. Su intención era manifiesta. No se apresuraba, como si estuviera seguro de su presa. Antonia miró con indecible expresión de terror a su hijo; dormía, vencido por el sueño, respirando acompasadamente.

Entonces, con mano inquieta, dejó caer sin hacer ruido la tapa del pesado mueble. El animal no se detenía. Seguía saltando. Estaba ya al pie de la caja. Rodeola pausadamente, se detuvo en uno de los ángulos, y de súbito, con un salto increíble en su pequeña talla, se plantó sobre la tapa.

Antonia no se atrevió a hacer el menor movimiento. Toda su vida se había concentrado en sus ojos. La luna bañaba ahora enteramente a pieza. Y he aquí lo que sucedió: el sapo comenzó a hincharse por grados, aumentó, aumentó de una manera prodigiosa, hasta triplicar su volumen. Permaneció así durante un minuto, en que la pobre mujer sintió pasar por su corazón todos los ahogos de la muerte. Después fue reduciéndose, reduciéndose hasta recobrar su primitiva forma, saltó a tierra, se dirigió a la puerta y atravesando el patio acabó por perderse entre las hierbas.

Entonces se atrevió Antonia a levantarse, toda temblorosa. Con un violento ademán abrió de par en par la caja. Lo que sintió fue de tal modo horrible, que a los pocos meses murió víctima del espanto que le produjo.

Un frío mortal salía del mueble abierto, y el muchacho estaba helado y rígido bajo la triste luz en que la luna amortajaba aquel despojo sepulcral, hecho piedra ya bajo un inexplicable baño de escarcha.

LEOPOLDO LUGONES

06/08/2024 0 comments
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ArteLiteraturaPensamiento

¿Qué es el libro objeto?

by Sandra Marquez 05/08/2024
written by Sandra Marquez

Son libros capaces de transmitir, de comunicar, promulgar ideas, sentimientos, pensamientos, ocultar secretos, denunciar injusticias… su comunicación visual  es el resultado de la intervención del artista, que ha tomado al libro como expresión y haciendo uso de una o varias técnicas, juega con la disposición de los elementos, incluye nuevos materiales, técnicas, texturas, objetos incrustados, papel plegado, rasgado… y nos invita a reconstruir su mensaje de una manera distinta, a fascinarnos con una propuesta artística,  a integrar todos nuestros sentidos al momento de leer

 

Los registros visuales que los componen, los matices diferenciados y su reconocida capacidad universal a la hora de difundir conocimientos. El procedimiento de transformación está delimitado sólo por la imaginación del artista, buscando posibilidades y claves expresivas de impacto visual, por tanto, los libros objeto son muy variados y responden a las necesidades e inquietudes de cada artista, además adquieren la pluralidad suficiente como para elaborar discursos propios.

05/08/2024 0 comments
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LiteraturaPensamientoSin categoría

El arte de cuidar nuestros libros

by Clara Belmonte 29/07/2024
written by Clara Belmonte

Los libros son más que simples objetos; son tesoros que guardan historias, conocimientos y emociones. En muchas casas, ocupan un lugar destacado, no solo como fuentes de entretenimiento y aprendizaje, sino también como elementos decorativos que reflejan nuestra personalidad y gustos. Para mantener nuestros libros en perfectas condiciones y presumir de una colección envidiable, es fundamental seguir una serie de cuidados. Aquí te ofrecemos algunos consejos prácticos y fáciles de implementar.

1. Protección contra la luz solar

La exposición directa a la luz solar es uno de los enemigos más grandes de los libros. Los rayos UV pueden causar la decoloración del lomo y la cubierta, además de resecar y amarillear las páginas. Para evitar estos daños, es recomendable situar las estanterías lejos de ventanas sin protección o utilizar cortinas, persianas o estores que bloqueen la luz directa. De esta forma, tus libros conservarán sus colores y calidad por mucho más tiempo.

2. Control de la humedad y temperatura

Los libros requieren un ambiente con niveles de humedad y temperatura estables. La humedad excesiva puede provocar que las páginas se ondulen y se deformen, mientras que un ambiente demasiado seco puede hacer que el papel se vuelva quebradizo. Además, los cambios constantes de temperatura pueden causar la dilatación y contracción de los materiales del libro, afectando su integridad. Es aconsejable evitar colocar estanterías cerca de ventanas, radiadores, estufas o aires acondicionados. También, mantén las plantas alejadas de tus libros, ya que pueden aumentar la humedad y atraer insectos.

3. Limpieza regular del polvo

El polvo es un enemigo silencioso que se acumula lentamente. Es recomendable limpiar el polvo de los libros regularmente con un plumero o una aspiradora. Además, es bueno ventilar la habitación de vez en cuando para renovar el aire. Una limpieza más a fondo cada tres meses, pasando un paño seco o una brocha por las tapas y cantos, ayudará a mantenerlos en buen estado. Aprovecha esta limpieza para revisar tus libros y asegurarte de que no tienen hongos o insectos. Si encuentras algún libro afectado, aíslalo inmediatamente y busca una solución para evitar que el problema se propague.

4. Colocación adecuada en las estanterías

La manera en que colocas tus libros en las estanterías es crucial. Los libros deben estar de pie y agrupados por tamaño para formar un conjunto uniforme. Esto ayuda a mantener el encolado de la encuadernación y evita la deformación de las páginas. No deben estar demasiado apretados ni demasiado sueltos. Los libros pesados pueden colocarse horizontalmente para evitar que el peso deforme el lomo. Deja un pequeño espacio detrás de los libros para facilitar la ventilación.

5. Uso cuidadoso de los libros

A la hora de leer, es importante no forzar la apertura del libro más allá del ángulo que permite su encuadernación. Lo ideal es abrirlos a 90 grados para evitar dañar el lomo. Además, evita subrayar, escribir, doblar las esquinas de las páginas o utilizar marcadores inapropiados, como flores o post-its. Estos hábitos pueden deteriorar tus libros con el tiempo.

6. Evita comer o beber mientras lees

Comer o beber mientras lees puede resultar en manchas de grasa, líquidos o restos de comida entre las páginas, lo que es difícil de reparar. Es recomendable lavarse y secarse bien las manos antes de empezar a leer, para evitar transferir restos de alimentos o aceites a las páginas.

7. Cuidado al transportar libros

Cuando lleves libros fuera de casa, protégelos adecuadamente para evitar daños. Utiliza una funda y, si es necesario, una bolsa con cierre hermético en caso de lluvia. Trata de evitar situaciones donde los libros puedan doblarse o mancharse.

8. Devuelve los libros a su lugar

Un libro fuera de su lugar es un libro expuesto a riesgos innecesarios. Cada vez que termines de leer, devuelve el libro a su estantería. Esto evitará que alguien lo trate de manera descuidada o que sufra accidentes.

9. Préstamo responsable

Si decides prestar tus libros, hazlo solo a personas de confianza que los cuidarán como tú lo harías. Explica la importancia de seguir los cuidados adecuados para mantener los libros en buen estado.

Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de tu colección de libros por muchos años. No importa si eres un bibliófilo experimentado o un aficionado reciente, estos cuidados básicos te ayudarán a conservar tus tesoros literarios en perfectas condiciones, permitiéndote disfrutar y compartir tu pasión por la lectura con otros.

29/07/2024 0 comments
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LiteraturaPersonajesSin categoría

Adiós a Rosa Regàs

by Uve Magazine 19/07/2024
written by Uve Magazine

La escritora y editora barcelonesa Rosa Regàs, exdirectora de la Biblioteca Nacional de España, falleció el 17 de julio de 2024 en Llofriu, Girona, a los 90 años.

Rosa Regàs Pagés, nacida el 11 de noviembre de 1933 en Barcelona y fallecida el 17 de julio de 2024 en Llofriu, Palafrugell, será recordada como una de las figuras más influyentes de la literatura y la cultura española. La familia, en un comunicado recogido por Europa Press, expresó que, “a pesar de la tristeza, quiere celebrar su vida y todos los logros que siempre consiguió rodeada de amigos y familiares”.

Rosa Regàs nació en una familia republicana, hija del dramaturgo Xavier Regàs i Castells y Mariona Pagès. Su infancia estuvo marcada por la Guerra Civil Española, que la llevó a pasar algunos años en Francia, donde asistió a la escuela del pedagogo Célestin Freinet. Al regresar a España, continuó su educación en un internado de monjas dominicas y posteriormente se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona.

En 1951, se casó con el fotógrafo Eduard Omedes Rogés, con quien tuvo cinco hijos: Eduard, Anna, David, Loris y Mariona. Aunque su matrimonio terminó en divorcio, su vida profesional comenzó a florecer. En 1964, Rosa inició su carrera en la editorial Seix Barral y en 1970 fundó su propia editorial, La Gaya Ciencia, enfocada en literatura, política, economía y filosofía. Esta etapa fue fundamental para su desarrollo como editora y promotora cultural. Además, creó las revistas “Arquitecturas Bis” y “Cuadernos de la Gaya Ciencia”, y fundó Ediciones Bausán, centrada en literatura infantil.

Publicó su primera obra, “Ginebra”, en 1987, un ensayo-guía sobre la capital calvinista del lago Lemán. Su primera novela, “Memoria de Almator”, vio la luz en 1991 y narraba la historia de una mujer que toma el control de su vida. En 1994, ganó el prestigioso Premio Nadal con “Azul”, una novela que explora el amor y el mar. Su éxito continuó con obras como “Luna, lunera” (1999), que le valió el Premio Ciudad de Barcelona de Narrativa, y “La Canción de Dorotea” (2001), con la que ganó el Premio Planeta.

Además de novelas, escribió relatos como “Pobre corazón”, “Desde el mar” y “Viento armado”, así como libros de viajes como “Volcanes dormidos” y “Viaje a la luz del Cham”. En el ámbito del ensayo y las memorias, destacó con títulos como “Entre el sentido común y el desvarío”, “Una larga adolescencia” y “Amigos para siempre”. En 2023, presentó su libro memorialístico “Un legado. La aventura de la vida”, en el que colaboró con la periodista Lídia Penelo.

Rosa Regàs desempeñó roles importantes en diversas instituciones culturales. Entre 1984 y 1994, trabajó como traductora para la ONU y, de 1994 a 1998, dirigió el Ateneo Americano de la Casa de América en Madrid. En 2004, fue nombrada directora general de la Biblioteca Nacional de España. Durante su gestión, impulsó la modernización de la institución, creando la Biblioteca Digital Hispánica y una sala multimedia, y duplicando el número de visitantes. Su gestión no estuvo exenta de polémicas, pero siempre se mantuvo firme en su compromiso con la modernización y accesibilidad de la cultura.

A lo largo de su vida, Rosa Regàs fue reconocida con numerosos premios, entre ellos la Cruz de San Jordi y la Legión de Honor francesa en 2005, así como el Premio AMEIS de Plata en 2021 por su contribución a la literatura y su papel como pionera para las mujeres escritoras. También fue miembro de numerosos jurados de premios literarios, como el Alfaguara de Novela, el Biblioteca Breve de novela, el Planeta de novela, el Café de Gijón y el Ortega y Gasset de Periodismo.

En sus últimos años, Rosa vivió en la provincia de Gerona, donde continuó escribiendo y participando en actividades literarias y periodísticas. Su compromiso social y su activismo por los derechos humanos fueron constantes a lo largo de su vida. 

19/07/2024 0 comments
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