Dolly Parton, una de las figuras más importantes de la música popular estadounidense, murió este martes 25 de agosto en Nashville a los 80 años, después de una breve lucha contra el cáncer. La cantante falleció en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center acompañada por sus seres queridos, según confirmó su equipo.
Nacida en Tennessee en 1946, Parton convirtió una infancia humilde en el punto de partida de una carrera que se prolongó durante más de seis décadas. Llegó a Nashville siendo muy joven y, después de sus primeros trabajos como compositora y de su etapa junto a Porter Wagoner, comenzó una trayectoria en solitario que terminaría por convertirla en una de las grandes autoras e intérpretes del country.
Canciones como Jolene, Coat of Many Colors, 9 to 5 o I Will Always Love You la convirtieron en una figura conocida mucho más allá del público del country. Parton escribió miles de canciones y supo moverse entre el country y el pop sin abandonar una forma de escribir en la que aparecían de manera constante sus orígenes, las relaciones personales, el trabajo o la vida de las mujeres. I Will Always Love You, publicada originalmente por ella en 1974 y convertida años después en un éxito mundial por Whitney Houston, es probablemente uno de los ejemplos más conocidos de la dimensión que alcanzaron sus composiciones.
También desarrolló una extensa carrera como actriz, con películas como 9 to 5 y Steel Magnolias, y construyó una imagen pública reconocible que utilizó con inteligencia y sentido del humor. Bajo el cabello rubio, los vestidos brillantes y una estética deliberadamente exagerada había, además, una compositora que conocía perfectamente la industria en la que trabajaba y que consiguió mantener durante décadas el control sobre buena parte de su obra.
Su actividad fue mucho más allá de la música. A través de la Dollywood Foundation creó en 1995 la Imagination Library, un programa dedicado a enviar gratuitamente libros a niños desde su nacimiento hasta los cinco años, que con los años llegó a distribuir cientos de millones de ejemplares. También financió programas educativos, ayudas para víctimas de desastres y proyectos sanitarios, además de contribuir con un millón de dólares a la investigación que participó en el desarrollo de la vacuna de Moderna contra la covid-19.
Fue compositora, cantante, actriz, empresaria y una figura de la cultura popular estadounidense que consiguió mantenerse presente durante varias generaciones sin dejar de escribir ni de trabajar. Quedan sus canciones, pero también una forma muy particular de entender la fama: tomársela con humor mientras se tomaba muy en serio su trabajo.