Hay tradiciones artísticas que, aun cuando cambian de siglo, de técnica y de sensibilidad, conservan una manera reconocible de interrogar el mundo. Eso es, en buena medida, lo que propone In situ / Ex situ II, el nuevo curso del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza organizado con la colaboración de VISITFLANDERS, que se celebrará del 23 de abril al 20 de junio de 2026 en formato híbrido. Si la primera edición se detenía en los grandes nombres de la pintura flamenca entre los siglos XV y XVII, esta segunda parte avanza hacia un territorio distinto, más cercano y a la vez más inestable, para seguir la evolución de esa tradición desde finales del siglo XIX hasta el presente.
La propuesta no se limita a encadenar autores de prestigio, plantea una línea de continuidad entre épocas muy distintas a partir de varias cuestiones de fondo como la mirada, la materialidad de la pintura y la relación de la obra con su entorno. No se trata solo de estudiar a Rysselberghe, Ensor, Magritte o Delvaux como artistas aislados, más bien es una reflexión sobre la manera en que el arte flamenco fue reformulando sus imágenes, tensiones y hasta su idea misma de realidad al entrar en la modernidad y, más tarde, en el arte contemporáneo.
El recorrido arranca con Théo van Rysselberghe, figura decisiva para comprender la recepción del neoimpresionismo en Bélgica y uno de los fundadores de Les Vingt, aquella sociedad artística que sirvió de plataforma para buena parte del arte moderno en su contexto. Después llegará James Ensor, cuyo universo de máscaras, deformaciones y gestos grotescos sigue conservando una potencia poco domesticable, como si su pintura hubiese entendido muy pronto que lo inquietante no pertenece solo al sueño o a la fantasía, sino también a la vida social y a sus ceremonias. Más adelante, el curso se detendrá en Felix de Boeck y Victor Servranckx para abordar la deriva hacia la abstracción en una Flandes atravesada por las fracturas de la guerra y por la necesidad de inventar nuevas formas para un tiempo nuevo.
Uno de los núcleos más sugerentes del programa será, sin duda, el dedicado a René Magritte y Paul Delvaux. No porque el surrealismo necesite presentación, sino porque en el ámbito flamenco adquirió un espesor particular, menos entregado al automatismo que a una forma calculada de extrañeza. En Magritte, la imagen piensa; en Delvaux, el sueño se vuelve escenario detenido, casi litúrgico, y produce una inquietud que no depende del sobresalto, sino de la precisión con que lo irreal ocupa el mundo visible. Que el curso pase por ellos tiene sentido: si algo demuestra la pintura flamenca del siglo XX es su capacidad para volver extraño lo cotidiano sin romper del todo con la tradición de la figuración.
El cierre estará dedicado al arte flamenco del siglo XXI y a su posición dentro del circuito internacional, con nombres como Luc Tuymans o Ann Veronica Janssens y con atención también al peso de sus museos, galerías y grandes citas como la feria de Bruselas. Es un final coherente, porque permite entender Flandes no solo como una herencia histórica, sino como un espacio todavía fértil para la experimentación, donde la pintura, la instalación y las nuevas formas de percepción siguen reformulando preguntas antiguas sobre la imagen, el cuerpo y la experiencia. Más que un simple curso panorámico, In situ / Ex situ II parece plantearse como una invitación a leer la continuidad de una tradición sin reducirla a museo, escuela o repertorio, y a comprobar que ciertas obsesiones visuales no desaparecen: cambian de forma, se afinan, se vuelven más ambiguas y regresan.
El curso In situ / Ex situ II se celebrará del 23 de abril al 20 de junio de 2026, en formato híbrido, con sesiones online y presenciales. La parte presencial tendrá lugar en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, situado en el Paseo del Prado, 8, 28014 Madrid.