Regina Salcedo Irurzun es escritora y guionista, con una trayectoria que se mueve entre la poesía, el relato y otros lenguajes narrativos como el audiovisual y el videojuego. Ha recibido numerosos premios literarios a lo largo de su carrera y, recientemente, ha sido reconocida con el Premio Internacional de Poesía José Hierro. Combina la creación con una intensa labor cultural y formativa, y mantiene una relación constante con distintos formatos y proyectos. En En corto nos acercamos a su trabajo y a lo que tiene entre manos ahora mismo.
¿Pamplona o Madrid?
Madrid fue esencial en mi formación, pero para vivir me quedo con Pamplona.
¿Poesía o narrativa?
Cada necesidad creativa pide su forma. Simplificando mucho, son dos movimientos diferentes (hacia adentro y hacia afuera) que, en cierta manera, se complementan.
¿Escribes todos los días?
Escribo cuando siento que es una necesidad real; entonces lo hago con regularidad. Puedo pasar meses sin escribir (aparte de mis cuadernos). Soy incapaz de forzarme.
¿Qué no puede faltar cuando escribes?
Ya nada. He aprendido a escribir en cualquier circunstancia. Mi habitación propia es mental, aunque sueño con una tranquila cabaña en el bosque.
¿Cuaderno o pantalla?
Cuaderno para notas, ideas y digresiones privadas. Pantalla cuando el texto ya tiene voluntad literaria.
¿Prefieres escribir por la mañana o por la noche?
Rindo mejor por la mañana, aunque, si estoy inspirada, hasta dormir es un fastidio.
¿Planificas antes de escribir o te lanzas?
Cada libro pide sus dosis personalizadas. Pero es cierto que, si lo sé todo de antemano, me aburro y abandono. Escribir siempre tiene que descubrirme algo.
¿Disfrutas corrigiendo o prefieres lo espontáneo?
Escribir es corregir. Es ir aproximándote a la verdad, a la belleza, a lo que realmente deseas expresar. Nada más satisfactorio que hallar el equilibrio entre intuición y control.
¿Lees mientras escribes?
Casi siempre. No son incompatibles; al contrario, suelen retroalimentarse y crear redes sorprendentes. Pero, si no me apetece o no tengo tiempo, tampoco pasa nada.
¿Impartir talleres es importante para ti?
Sí, porque fueron un gran aprendizaje. Actualmente me dan más pereza por la energía y entrega que demandan.
¿El Premio José Hierro llegó en buen momento?
Eso creo, porque ahora sé que los premios no aseguran ventas ni difusión, y puedo valorarlo por el reconocimiento que supone. Hace años, habría acabado decepcionada.
¿Qué te aporta crear videojuegos?
Crear en equipo mundos con reglas estrictas es un desafío al ingenio. Y es fascinante verlos cobrar vida. Lástima que sea tan difícil sacar proyectos adelante.
En videojuegos, ¿te interesa más el guion o las mecánicas?
Me encantan las aventuras con historias y personajes sólidos, que equilibran guion y juego, que te cautivan y, además, te hacen pensar e incluso tomar decisiones.
¿Qué te gustaría impulsar en el Ateneo este año?
Dar espacio a propuestas originales y de calidad, de esas que dices: «Esto lo tiene que conocer y disfrutar todo el mundo». Difundir obras que remueven e iluminan.
¿Qué te gustaría seguir explorando?
A día de hoy, me conformaría con eso: desear seguir explorando.