Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • 0
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • 0
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Copyright 2022 - All Right Reserved
Category:

Cine

ArteCineLiteraturaPersonajes

Frankenstein de Mary Shelley

by Valeria Cruz 08/03/2025
written by Valeria Cruz

En el verano de 1816, un grupo de escritores se refugió en la Villa Diodati, una mansión situada a orillas del lago Lemán, Suiza. Entre ellos estaban Lord Byron, Percy B. Shelley, su amante Mary Godwin (después conocida como Mary Shelley), su hermanastra Claire Clairmont y el médico John Polidori. La erupción del volcán Tambora en 1815 había provocado un enfriamiento global que llevó a que 1816 fuera conocido como “el año sin verano”. En este ambiente gótico y melancólico, Byron propuso un concurso: cada uno debía escribir una historia de terror. De esta velada nacería Frankenstein o el moderno Prometeo, una de las obras más influyentes de la literatura universal.

Mary Shelley nació el 30 de agosto de 1797 en Londres. Era hija de dos figuras intelectuales de gran peso en su época: el filósofo y escritor político William Godwin, autor de Una investigación acerca de la justicia política, y Mary Wollstonecraft, una de las pioneras del feminismo y autora de Vindicación de los derechos de la mujer. Sin embargo, su madre falleció pocos días después de dar a luz, dejando a Mary en manos de su padre, quien la educó en un ambiente de gran estimulación intelectual. A pesar de la gran influencia de Godwin en la formación de su hija, su segunda esposa no tuvo el mismo nivel de interés en el desarrollo intelectual de Mary, lo que la llevó a sentirse algo marginada en su propio hogar. Su refugio fue la lectura, los escritos de su madre y los círculos filosóficos y literarios de su padre, donde conoció a Percy Bysshe Shelley, un joven poeta radical y admirador de Godwin. La relación entre ambos se volvió apasionada, pero también escandalosa, ya que Percy estaba casado en ese momento.

En 1814, Mary y Percy huyeron juntos a Francia, viajando a través de Europa en condiciones difíciles. Durante los siguientes años, Mary vivió tanto alegrías como profundas tragedias, incluida la pérdida de varios de sus hijos en la infancia. En 1816, la pareja llegó a Suiza, donde se reunieron con Lord Byron y Claire Clairmont en Villa Diodati. George Gordon Byron, conocido como Lord Byron, era una de las figuras más controvertidas de la literatura romántica. Poeta, aventurero y libertino, Byron había escapado de Inglaterra tras una serie de escándalos personales y políticos. En Suiza, estableció su residencia en Villa Diodati, donde su vida de excesos y genio literario influyó profundamente en sus acompañantes. El médico personal de Byron, John Polidori, también jugó un papel fundamental en aquel verano. De la misma velada en la que Mary Shelley concibió Frankenstein, Polidori escribió El vampiro, una historia que daría forma a la imagen del vampiro aristocrático que más tarde influiría en Drácula de Bram Stoker.

El ambiente intelectual en Villa Diodati estaba impregnado de discusiones sobre filosofía, ciencia y literatura gótica. Se hablaba de galvanismo y de experimentos que pretendían reanimar tejidos muertos. Fue en ese entorno que Mary Shelley tuvo su pesadilla visionaria sobre un científico que creaba un ser monstruoso. La novela no solo es una historia de terror, sino también una profunda reflexión sobre los límites de la ciencia y la responsabilidad del creador frente a su creación. Victor Frankenstein encarna al científico ambicioso que, movido por el deseo de conocimiento, traspasa los límites de la naturaleza. Las ideas del siglo XVIII sobre el galvanismo, las disecciones y la posibilidad de la reanimación artificial influyeron enormemente en la novela. Erasmus Darwin, abuelo de Charles Darwin, había especulado sobre la capacidad de la electricidad para otorgar vida a la materia inerte, lo que también resonaba en el pensamiento de Shelley.

Mary Shelley

El personaje del monstruo es una de las creaciones más complejas de la literatura. A diferencia de su representación en el cine, donde es una criatura torpe y brutal, en la novela es inteligente, sensible y elocuente. Aprender a leer y a hablar a través de libros como El paraíso perdido, Las desventuras del joven Werther y Las vidas paralelas le da una profunda conciencia de su propia tragedia. El monstruo no nace malvado, sino que es rechazado por su creador y por la humanidad. Su deseo de afecto se convierte en rabia y venganza cuando es marginado y perseguido. Este dilema moral ha hecho que Frankenstein sea interpretado como una crítica a la sociedad y a la discriminación basada en la apariencia.

Desde su publicación, Frankenstein ha inspirado numerosas adaptaciones teatrales y cinematográficas. La versión de 1931 de Universal Studios, protagonizada por Boris Karloff, consolidó la imagen del monstruo con tornillos en el cuello y andar torpe. En 1994, Frankenstein de Mary Shelley, dirigida por Kenneth Branagh, intentó ser más fiel al material original, presentando a un monstruo con una profundidad emocional más cercana al libro. El legado de Mary Shelley también se extiende a la ciencia. Hoy, el término “frankensteiniano” se usa para describir avances tecnológicos o científicos que generan dilemas éticos, como la clonación o la inteligencia artificial.

Frankenstein, 1931

Frankenstein sigue siendo una obra fundamental porque plantea cuestiones universales sobre la naturaleza humana, la responsabilidad moral y los peligros de la ambición desmedida. La historia de Mary Shelley, una joven que transformó su visión en una de las obras más influyentes de la literatura, es también un testimonio de su propio talento y determinación. Su monstruo, lejos de ser un simple ser terrorífico, es un reflejo de nuestros propios miedos, esperanzas y tragedias. Más de dos siglos después de su publicación, el dilema de la criatura de Frankenstein sigue interpelándonos y recordándonos que la verdadera monstruosidad no reside en la apariencia, sino en la indiferencia de la humanidad hacia aquellos a quienes ha condenado al abandono.

08/03/2025 0 comments
1 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
ArteCine

Nosferatu y el origen del terror visual

by Uve Magazine 27/12/2024
written by Uve Magazine

Desde sus inicios, el cine ha sido un medio capaz de explorar los rincones más oscuros de la imaginación humana, y pocas obras encarnan este potencial como Nosferatu: Una sinfonía del horror (1922) dirigida por F. W. Murnau. .

Esta película no solo transformó el género del terror, sino que también se convirtió en un emblema del cine mudo, destacando por su audaz mezcla de innovación, polémica y un estilo visual inolvidable.

Su génesis parte del deseo del productor Albin Grau de plasmar un relato de vampiros en la gran pantalla. Grau, un ocultista apasionado por lo sobrenatural, se inspiró en anécdotas sobre vampiros que escuchó de un campesino serbio durante la Primera Guerra Mundial. Aunque la idea inicial era adaptar la novela Drácula de Bram Stoker, los problemas legales con los derechos de autor llevaron al guionista Henrik Galeen a transformar la narrativa, creando así a Graf Orlok, un vampiro que redefiniría el terror visual y emocional.

La producción fue asumida por Prana Film, una compañía que, destinada a explorar temáticas esotéricas, apenas sobreviviría a los problemas legales que vendrían después. La elección de F. W. Murnau como director fue clave para dar vida a esta visión sombría.

Murnau, es uno de los nombres más emblemáticos del cine expresionista alemán. Nacido el 28 de diciembre de 1888 en Bielefeld, Alemania, se convirtió en una figura clave en la evolución del cine durante las primeras décadas del siglo XX. Su capacidad para conjugar innovación técnica, narrativa y visual lo estableció como uno de los directores más influyentes de la historia del séptimo arte.

Antes de adentrarse en el mundo del cine, Murnau estudió literatura alemana, historia del arte y teatro en la Universidad de Heidelberg, lo que marcó profundamente su estilo cinematográfico. Durante este período, descubrió las obras de escritores como Goethe y Schopenhauer, cuyas ideas filosóficas y literarias encontrarían eco en sus películas. Tras servir en la Primera Guerra Mundial como piloto, regresó a Alemania y comenzó a trabajar en teatro bajo la tutela de Max Reinhardt, un destacado director teatral. Este contacto con el teatro expresionista, conocido por su enfoque visual en la iluminación y la escenografía, sentó las bases de su posterior trabajo en el cine.

Murnau debutó como director en 1919 con la película Der Knabe in Blau. Sin embargo, fue su trabajo en Der letzte Mann (1924) el que lo consolidó como un innovador. En esta obra, utilizó la llamada “cámara desencadenada”, que permitía movimientos fluidos y expresivos, una revolución para la época. Además, Der letzte Mann destacó por su narrativa visual, evitando el uso de intertítulos y confiando exclusivamente en las imágenes para contar su historia. Sin embargo, su obra más icónica ha sido Nosferatu: Una sinfonía del horror .

Conocido por su dominio del lenguaje visual y su inclinación por el expresionismo, Murnau creó una estética envolvente que marcaría un estándar en el cine. El rodaje, realizado en paisajes naturales de Alemania y Eslovaquia, capturó la atmósfera escalofriante que requería la historia. El Castillo de Orava, con sus corredores sombríos y torres góticas, se convirtió en un personaje más de la película, reforzando el entorno ominoso.

Nosferatu, 1922

El papel del Conde Orlok, el vampiro de apariencia cadavérica y movimientos antinaturales, fue interpretado por Max Schreck, un actor cuya presencia en pantalla resultó muy inquietante. Nacido el 6 de septiembre de 1879 en Berlín, Alemania, Schreck se formó en artes dramáticas y desarrolló gran parte de su carrera en el teatro antes de incursionar en el cine. Aunque actuó en varias películas, su interpretación en Nosferatu eclipsó el resto de su carrera. Su habilidad para encarnar al Conde Orlok, con una transformación física impresionante, lo consolidó como una figura imprescindible del cine de terror.

Gustav von Wangenheim, nacido el 18 de febrero de 1895 en Wiesbaden, Alemania, interpretó a Thomas Hutter, el joven agente inmobiliario que viaja al castillo del Conde Orlok y desata los eventos principales de la historia. Von Wangenheim provenía de una familia de actores y tenía experiencia tanto en teatro como en cine. Además de su carrera actoral, fue director y escritor, destacándose por su compromiso con las ideas progresistas de la época. Aunque su papel en Nosferatu es recordado principalmente por su ingenuidad y valentía, su vida posterior estuvo marcada por su afiliación al partido comunista y su exilio durante el nazismo. Por su parte, Greta Schröder, nacida el 27 de junio de 1891 en Düsseldorf, Alemania, dio vida a Ellen Hutter, la esposa de Thomas, cuya pureza e inocencia se convierten en un elemento central de la trama. Ellen es el objetivo del Conde Orlok y también la clave de su destrucción. Schröder era una actriz destacada del cine mudo y participó en varias producciones alemanas durante la década de 1920. Sin embargo, su legado cinematográfico está irremediablemente ligado a Nosferatu, donde su actuación transmite una mezcla de vulnerabilidad y fortaleza que cautiva a los espectadores.

Alexander Granach interpretó a Knock, el jefe de Hutter, un personaje excéntrico y perturbador que actúa como sirviente humano del Conde Orlok. Granach, nacido el 18 de abril de 1890 en el Imperio Austrohúngaro (actual Ucrania), tuvo una infancia humilde antes de dedicarse al teatro. Su carácter expresivo y su talento natural lo llevaron al éxito en el escenario y el cine. Después de Nosferatu, continuó su carrera en Alemania hasta que el ascenso del nazismo lo obligó a emigrar a los Estados Unidos, donde trabajó en producciones de Hollywood. Su interpretación de Knock, con su locura y gestos exagerados, sigue siendo uno de los elementos más memorables de la película.

Georg H. Schnell interpretó a Herr Harding, amigo cercano de los Hutter, mientras que Ruth Landshoff dio vida a Annie, su esposa. Aunque sus roles son secundarios, ambos actores aportaron una dimensión realista y emocional a la historia. Schnell fue un actor con una carrera prolífica en el cine mudo, mientras que Landshoff también se destacó como escritora y periodista, especialmente tras emigrar a los Estados Unidos debido a su origen judío.

Uno de los aspectos más impactantes de Nosferatu fue la interpretación de Max Schreck como el Conde Orlok, cuya transformación física, con orejas puntiagudas, ojos hundidos y una cadavérica apariencia, creó una de las figuras más icónicas del cine de terror. Su inquietante presencia en pantalla generó mitos sobre su identidad, incluyendo la idea de que era un vampiro real, una ficción explorada en Shadow of the Vampire (2000). Aunque estas leyendas son solo parte del folclore cinematográfico, su actuación sigue siendo objeto de fascinación. El lenguaje visual de Murnau, marcado por el uso innovador de la luz y la sombra, elevó la película a un nivel artístico excepcional, con técnicas como la aceleración, la inversión de negativos y el stop-motion que aportaron un aura sobrenatural al film. Escenas memorables, como la del Conde Orlok emergiendo rígidamente de su ataúd o proyectando su sombra alargada en una escalera, simbolizan el dominio visual de Murnau y su capacidad para capturar la esencia del terror. Sin embargo, la película no estuvo exenta de controversias, ya que Florence Stoker, viuda de Bram Stoker, demandó a Prana Film por violación de derechos de autor, logrando que se ordenara la destrucción de todas las copias de la película. Afortunadamente, algunas versiones sobrevivieron gracias a distribuciones internacionales y copias clandestinas, lo que aseguró que Nosferatu alcanzara el estatus de clásico. Con el tiempo, la obra ha sido restaurada y revalorizada, consolidándose como una fuente de inspiración para cineastas, artistas y escritores.

27/12/2024 0 comments
0 FacebookTwitterPinterestLinkedinWhatsapp
Newer Posts
Older Posts

Apúntate a nuestra newsletter

Recibe las novedades de cada semana en tu email

Artículos populares

  • 1

    Luis XIV. El esplendor y la sombra del Rey Sol

    15/05/2024
  • 2

    La niña amarilla. Relatos suicidas desde el amor.

    23/10/2022
  • 3

    YOU: El cuerpo como arquitectura radical

    30/04/2025
  • 4

    Picasso/Chanel

    23/10/2022
  • 5

    Los 50 Libros más Leídos de todos los tiempos

    03/06/2024
  • 6

    El diseño como juego y como acto de resistencia

    31/03/2025

Categorias

  • Agenda
  • Amores extraños
  • Arte
  • Cine
  • En corto
  • Entrevistas
  • Eventos
  • Historias de dioses y estrellas
  • Historias del occidente
  • Literatura
  • Los fantasmas olvidados
  • Música
  • Noticias
  • Pensamiento
  • Personajes
  • Reseñas
  • Series y columnas
  • Sin categoría
  • Vidas en conflicto

Selección de los editores

Yayoi Kusama: el infinito como refugio
by Beatriz Menéndez Alonso 28/08/2026
Dolly Parton muere a los 80 años en Nashville.
by Uve Magazine 26/08/2026
Ilu Ros ilustra una nueva edición de Romancero gitano de Federico García Lorca
by Uve Magazine 25/08/2026

Artículos aleatorios

Donde los pueblos mueren: El Solitario del Páramo
by Verónica García-Peña 28/11/2025
Premios Goya 2026 nominados y favoritos
by Uve Magazine 25/02/2026
Donde los muertos no siempre se van: El fantasma del cementerio
by Verónica García-Peña 24/01/2026

Categorías populares

  • Literatura (126)
  • Arte (112)
  • Eventos (77)
  • Agenda (65)
  • Música (58)
  • Personajes (48)
  • Noticias (46)
  • Pensamiento (35)
  • Sin categoría (24)
  • Cine (22)

Uve Magazine es un espacio para quienes disfrutan pensando la cultura sin prisas.
Hablamos de literatura, arte, música e historia desde una mirada feminista, crítica y sensible. Publicamos cada semana artículos, relatos, poesía, entrevistas, efemérides… y también proponemos encuentros, charlas y eventos culturales dentro y fuera de la pantalla.

¿Quieres proponer una colaboración, un texto o una idea para un evento?
Puedes escribirnos a través del formulario de contacto. Leemos todo.

 

Las opiniones, juicios y afirmaciones expresadas en los artículos publicados en este sitio web corresponden únicamente a sus autores y no reflejan necesariamente la postura de este medio. El portal no asume responsabilidad alguna, directa o indirecta, por los contenidos, consecuencias o posibles reclamaciones derivadas de dichos textos, que son de exclusiva responsabilidad de quienes los firman.

Facebook Instagram

@2025 – Uve Magazine. All Right Reserved.

  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Contacto
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
Uve Magazine
  • Inicio
  • Agenda
  • Arte
  • Eventos
  • Literatura
  • Música
  • Pensamiento
  • Tienda
  • Contacto
  • Newsletter
@2026 – Uve Magazine. All Right Reserved.

Carrito

Cerrar

No hay productos en el carrito.

Cerrar