El fin de semana pasado he visto la nueva adaptación de Cumbres borrascosas y puedo resumir la experiencia como única, pero no de una manera positiva; más bien he salido de la sala con una sensación de horror y desconcierto a partes iguales. Sí que es cierto que en ningún momento he podido dejar de fijar mi atención en la pantalla; eso sí que hay que reconocerlo.
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero es inevitable, todas las adaptaciones que he visto hasta la fecha son bastante más fidedignas y captan el espíritu de la novela de una manera mucho más eficaz.
Pero, antes de nada, ¿de qué va Cumbres borrascosas?
La novela de Emily Brontë cuenta la historia de Heathcliff, un niño encontrado en la calle y recogido por el señor Earnshaw que se lleva a su casa en Cumbres Borrascosas. Le da el nombre de Heathcliff y lo cría como a uno más de sus hijos. Earnshaw le muestra un afecto evidente, lo protege y lo educa, lo que provoca los celos de su hijo Hindley.
Mientras Hindley lo desprecia y lo maltrata, Catherine Earnshaw establece con Heathcliff un vínculo muy estrecho.
Cuando el señor Earnshaw muere, Hindley hereda la casa y rebaja a Heathcliff a la condición de sirviente. Aun así, el vínculo entre Heathcliff y Catherine continúa siendo el centro de la historia, aunque ella decide casarse con Edgar Linton, un hombre de posición social mucho más estable. Esa decisión hiere profundamente a Heathcliff, que abandona la casa durante un tiempo y regresa más tarde convertido en un hombre decidido a vengarse de quienes considera responsables de su sufrimiento.
A partir de ese momento su carácter (orgulloso, obstinado y profundamente rencoroso) marca el destino de todos los que lo rodean. Heathcliff arrastra a Catherine, Edgar, Hindley, Isabella Linton y a la siguiente generación de la familia en una cadena de resentimientos y dependencias que se extiende durante años, hasta que la historia encuentra cierta resolución en los hijos de ambos linajes. Todo el relato llega al lector a través de la narración de Ellen Dean, que reconstruye estos acontecimientos para el señor Lockwood, visitante y testigo indirecto de lo ocurrido en Cumbres Borrascosas.
No quiero destripar la película por si a alguna persona le apetece asistir a tal martirio, pero si voy a comentar algunas cuestiones.
Vamos por partes. El montaje y el ritmo hacen que la historia se cuente a trompicones y, además, aparece tremendamente sexualizada en momentos que poco aportan a lo que se está narrando. A esto se suma la ausencia de personajes que son fundamentales en la novela y que son indispensables para desarrollar buena parte de la trama. Ni están ni se les espera la señora Earnshaw, los señores Linton, Hindley, Hareton, Linton —hijo de Heathcliff e Isabella—, ni la propia hija de Catherine Earnshaw, Cathy. Ya puestos, tampoco aparece el señor Lockwood, inquilino de la Granja de los Tordos, al que Ellen Dean cuenta toda la historia de los personajes.
Con todas estas ausencias, la historia se centra completamente en una relación tórrida entre Catherine y Heathcliff y la película termina pareciendo una mala novela de dark romantasy llevada al cine. Los mismos diálogos se repiten hasta la extenuación, hay escenas demasiado impactantes, decorados chillones, los juegos de negro brillante, rojo brillante, blanco y rosa empolvado… todo colocado simplemente para mantener la atención del espectador pero sin simbolismo real y de peso (hay que decir que están en la Granja de los Tordos). A los personajes no se les dota de profundidad y no llegas a entender realmente por qué toman ciertas decisiones o sus motivaciones reales.
También hay decisiones de casting que chocan demasiado con la descripción original de los personajes, véase el propio Edgar Linton o la misma Catherine Earnshaw por ejemplo.
La obra de Emily Brontë trata sobre el orgullo, la jerarquía social, resentimiento y los conflictos sentimentales no resueltos que pasan de una generación a otra, realmente no necesita exageraciones porque la violencia que contiene ya está interiorizada en los personajes.
Dicho de otra manera: puede ser una película llamativa, incluso hipnótica en ciertos momentos, pero si se conoce bien la novela es difícil no salir con la sensación de que lo que se ha adaptado tiene poco que ver con Cumbres borrascosas y bastante más con vender una idea demasiado diferente y comercial de ella.

Dirección: Emerald Fennell
Producción: Emerald Fennell, Margot Robbie, Josey McNamara
Guión: Emerald Fennell
Basada en: Cumbres Borrascosas de Emily Brontë
Música: Anthony Willis (banda sonora) Charli XCX (canciones)
Fotografía: Linus Sandgren
Montaje: Victoria Boydell
Protagonistas: Margot Robbie, Jacob Elordi, Shazad Latif, Hong Chau, Alison Oliver
País: Reino Unido, Estados Unidos
Año: 2026